Según Gestión Tu Dinero, en el primer semestre del año, 24.3 millones de peruanos, que representan el 60% de la población, realizaron transacciones por internet. Este crecimiento evidencia la creciente dependencia de plataformas digitales para las compras, pero también pone en evidencia la necesidad de proteger a los consumidores frente a estafas. Expertos en pagos electrónicos señalan que la confiabilidad de una tienda virtual no se puede determinar solo por su presencia en línea. La verificación de reseñas públicas, calificaciones y datos de operación es una primera línea de defensa. Guillermo Johanson, gerente de PayVálida en América Latina, recomienda investigar profundamente la empresa, incluyendo su historial de opiniones y credenciales digitales.
Además, es clave evaluar si la entidad está legalmente constituida, posee un correo institucional y otros indicadores que validen su existencia. Estos elementos permiten descartar que una operación sea un fraude. Otro punto crítico es identificar al destinatario del pago. Si el número de cuenta se asigna a una persona desconocida o sin relación con la empresa, el consumidor debe realizar una verificación independiente. Ricardo Pacheco, gerente general de Tupay, sugiere usar herramientas como Chat GPT o Gemini para investigar la empresa y detectar posibles incidentes de fraude. Esta acción, aunque simple, puede prevenir pérdidas significativas.
Por último, se debe mantener una alerta constante ante ofertas que desafíen la lógica económica. Pacheco resalta que no existe una oferta que venda un Mercedes-Benz por el precio de una bicicleta, y que muchos usuarios caen por la presión de precios demasiado bajos. Este tipo de promociones suele ser una señal de operaciones fraudulentas.
Para el lector peruano, estas recomendaciones no son solo teóricas. En un contexto donde el comercio digital crece rápidamente, especialmente en redes sociales y plataformas de pago como Yape, el consumidor debe tomar el control de su propia seguridad. La mayoría de las compras se realizan sin contacto físico, lo que aumenta el riesgo de manipulación. Con solo cinco minutos de investigación, se puede evitar una pérdida económica. Es fundamental que los peruanos no solo usen plataformas digitales, sino que las exploren con criterio, preguntando por el origen de cada oferta y validando sus datos. En un entorno donde la confianza se construye día a día, la educación del consumidor es una de las herramientas más efectivas contra el fraude.
