Segun Gestión Tu Dinero, los criterios de selección para inversiones en el Perú han cambiado drásticamente en los últimos años, especialmente en sectores clave como minería y energía. A pesar de la persistencia de intereses extranjeros en el país, los inversores internacionales ahora requieren mayores garantías antes de comprometerse. Este ajuste se debe a una combinación de factores globales y locales que han elevado el riesgo percibido en proyectos mineros. Según Rodolfo Taveira, director para Latinoamérica en Energía y Recursos Naturales de Oliver Wyman, los inversores no rechazan el Perú, pero sí exigen retornos más altos, reducción del apalancamiento y coberturas más robustas.
El proceso de financiamiento se ha reestructurado, priorizando entregas por etapas vinculadas a hitos específicos, como la obtención de permisos o contratos clave. Además, los proyectos deben demostrar una disciplina en el manejo de flujos de caja, con restricciones claras sobre dividendos y reservas para el servicio de deuda. Esta medida busca mitigar el riesgo de retrasos operativos, sobrecostos y fluctuaciones en precios de mercado. Aunque el capital extranjero seguirá llegando al Perú, lo hará en un número más reducido de iniciativas, enfocadas en aquellos con mayor madurez técnica, menor incertidumbre y mayor transparencia en su ejecución.
La calidad geológica del país sigue siendo un pilar fundamental para la viabilidad de inversiones. Este atributo, combinado con el potencial de extracción de cobre, oro y otros minerales clave para la transición energética, mantiene al Perú como un destino atractivo. Sin embargo, la prima de riesgo actual es significativamente mayor que en años anteriores, tanto por condiciones internacionales como por tensiones locales. Este escenario impulsa una evaluación más rigurosa y selectiva por parte de los inversores, quienes ahora priorizan la visibilidad en la ejecución del proyecto.
Para los inversionistas peruanos, este panorama significa que la selección de proyectos no debe basarse únicamente en el potencial de retorno, sino en la capacidad de ejecución real. Un proyecto con baja visibilidad, incluso si posee buena geología o bajo costo operativo, puede no cumplir con las expectativas. En un contexto de volatilidad energética y crecientes desafíos globales, la resiliencia operativa y la claridad en los planes de desarrollo son factores que deben ser evaluados como condiciones mínimas. El Perú sigue siendo un escenario viable, pero solo para aquellos que entienden que la inversión hoy exige más análisis, más prudencia y una mirada más profunda al riesgo real de cada iniciativa.
