Según Gestión, el consumo de productos de belleza en Perú alcanzó S/ 2,400 millones en el primer trimestre del año, con un crecimiento anual de 6%. Este impulso se concentra especialmente en tratamientos faciales y maquillaje, donde marcas de China y Corea del Sur han logrado una presencia creciente. En este escenario, Yanbal, una de las principales empresas del sector, ha reforzado su estrategia de innovación, centrada en el desarrollo de productos premium que respondan a demandas de eficacia y modernidad.
La compañía ha identificado una brecha de mercado entre productos de alto rendimiento y soluciones accesibles, y ha respondido con la introducción de Genactive, su línea más avanzada hasta la fecha. Este lanzamiento incluye un sérum antigravedad, diseñado para ofrecer resultados visibles sin intervenciones médicas. El desarrollo se basa en fórmulas con nuevos activos científicos, que buscan superar la barrera tradicional de eficacia en productos cosméticos. De acuerdo con Suzanne Piqueras, directora de Tratamiento Facial y Protección Solar de Yanbal Perú, los consumidores están cada vez más dispuestos a pagar por soluciones comprobadas, influenciados por el crecimiento de tratamientos estéticos no quirúrgicos y por la creciente visibilidad de tecnologías innovadoras en el sector.
Este cambio en el comportamiento del consumidor se entiende como una evolución natural del mercado peruano de belleza, donde la demanda por resultados tangibles y sostenibles ha aumentado. Los productos que combinan ciencia y experiencia, como los que ofrece Yanbal, están ganando confianza en un público que busca alternativas a tratamientos costosos. La presencia de marcas asiáticas, especialmente coreanas, ha sido clave en este proceso, ya que sus enfoques científicos y estéticos han sido rápidamente adoptados por consumidores urbanos y de mediana y alta clase.
Para los peruanos, este panorama indica que las decisiones de compra en productos de belleza no solo dependen del precio, sino de la calidad científica y la evidencia de resultados. En un contexto donde el acceso a servicios estéticos de alto costo sigue siendo limitado, las alternativas de cuidado facial con base en activos probados ofrecen una oportunidad real de democratizar el bienestar personal. A medida que el mercado se profesionaliza, los consumidores deberán evaluar no solo el costo, sino también el impacto real y duradero de cada producto. La tendencia hacia la ciencia en cosmética no es solo una moda: es una transformación que está redefiniendo cómo se percibe el cuidado de la piel en el país.
