Segun Gestión Tu Dinero, la Sunat ha intensificado su supervisión sobre el uso del factoring en operaciones comerciales internacionales, especialmente en importaciones. Ahora, las empresas peruanas deben informar oficialmente a la autoridad tributaria sobre la designación de un factor antes de realizar el pago correspondiente. De lo contrario, se considera una infracción. Este requisito se aplica cuando un proveedor extranjero otorga una factura a un importador local, como puede ocurrir al adquirir productos como anchoas españolas bajo condiciones de crédito a 90 días.
El proceso implica que el factor, que puede ser un banco o entidad financiera especializada, adquiere el derecho de cobrar la factura del exportador. Así, el importador no paga directamente al proveedor, sino que el factor asume la responsabilidad de recuperar el importe. Este modelo es común en pymes que operan con proveedores de otros países. En este escenario, la empresa peruana debe comunicar a la Sunat la identidad del factor involucrado, ya que de lo contrario, podría haber una desconexión en la contabilización del IGV (Impuesto General a las Ventas).
Desde el punto de vista financiero, existen costos operativos asociados al proceso. Víctor Valdez, de Valdez, Vera León, señaló que si el proveedor opta por financiarse mediante factoring, el importador debe formalizar la comunicación ante la Sunat. Si no lo hace, existe el riesgo de que el gasto no se registre correctamente, afectando la contabilidad del impuesto. Además, empresas con grandes volúmenes de importaciones pueden enfrentar retrasos en sus pagos, simplemente por el tiempo necesario para cumplir con esta obligación administrativa.
Ricardo Gallo, presidente de Apefac, destacó que la Sunat tiene razón en exigir esta información, ya que en el mundo no existe un sistema centralizado como el Cavali que permita verificar de forma automática si un crédito fue cedido a un factor. Sin embargo, advirtió que la exigencia podría ser excesiva, especialmente si no se facilita un mecanismo claro y ágil para la comunicación. Un proceso largo o complejo podría representar un costo real para las operaciones diarias de las pymes, que dependen de eficiencia y rapidez en sus transacciones.
Para el lector peruano, este cambio resalta la importancia de gestionar con precisión los pagos internacionales. Muchas pequeñas y medianas empresas dependen de proveedores extranjeros y, al no contar con sistemas integrados, enfrentan riesgos contables y operativos. La normativa actual, aunque clara, requiere que las empresas reestructuren sus procesos internos para cumplir con los nuevos lineamientos. La clave está en que el cumplimiento no deba representar un obstáculo, sino una herramienta para garantizar transparencia fiscal y sostenibilidad en el comercio internacional.
