Según Gestión, el sector metalmecánico peruano, históricamente centrado en Lima y Arequipa y orientado a estructuras metálicas para minería y construcción, ha registrado una expansión mínima en los últimos años. Sin embargo, un cambio de rumbo se detecta en el panorama actual, impulsado por una combinación de medidas gubernamentales y reactivación de inversiones extranjeras. El Estado destinó más de S/4,200 millones para la preparación ante el fenómeno de El Niño, y un crédito suplementario de S/8,228 millones incluyó S/1,038 millones para proyectos de transporte. Este apoyo estructural abre espacios para la recuperación de la cadena productiva, especialmente en zonas vulnerables al clima.
La Asociación de Empresas Privadas Metal Mecánicas del Perú (Aepme), representante de la industria, ha señalado que las perspectivas para 2027 son positivas, aunque el 2026 se clasifica como año de transición. El cambio de gobierno, que se produjo en julio, generó expectativas, pero su efecto se materializó solo después de que el Poder Ejecutivo asumiera mayor autonomía legislativa. El gerente general de Aepme, Víctor Lazo, explicó que el fenómeno de El Niño ha desencadenado una serie de obras de reconstrucción en distintas regiones, generando nuevas oportunidades para el sector. Aunque el impulso se intensifica a partir de principios de 2027, el 2026 no fue un año completo para evaluar el impacto del cambio institucional, ya que la transición comenzó en medio del año.
En cuanto al crecimiento, el sector no anticipa un repunte notable en noviembre y diciembre del presente ejercicio. La proyección para el cierre del año es un avance de solo un dígito. En cambio, para 2027 se espera un crecimiento de doble dígito, lo que refleja una reactivación más sólida y sostenida. Este escenario está directamente vinculado a la ejecución de proyectos clave en infraestructura y minería, que se vuelven más viables tras el alivio del impacto climático.
Para los peruanos, este desarrollo representa una señal esperanzadora en un sector clave para el desarrollo regional. La industria metalmecánica no solo sostiene empleos en ciudades como Lima y Arequipa, sino que también es un pilar en la cadena de valor de la minería, una de las principales fuentes de ingresos del país. Si bien el crecimiento aún es moderado, la combinación de apoyo estatal y demanda por reconstrucción indica que el sector podría recuperar dinamismo. Esto podría traducirse en mayor inversión en infraestructura local, mejoras en la cadena de suministro y un crecimiento más estable de los empleos en industrias clave. El camino hacia 2027, por tanto, no depende únicamente de condiciones climáticas, sino también de la capacidad del gobierno para ejecutar proyectos con claridad y eficiencia.
