Según Gestión, el Consejo de Ministros, con participación de la presidenta Keiko Fujimori, celebró una sesión el jueves 27 de agosto para discutir y aprobar un proyecto de facultades legislativas delegadas que enviará al Congreso de la República. Entre las ocho áreas tratadas, se destaca la laboral y la promoción del empleo. Uno de los elementos centrales es una revisión del esquema actual de días feriados. Actualmente, el país cuenta con 16 feriados laborales, sin embargo, en un periodo de tres semanas, desde mediados de julio hasta principios de agosto, se registran solo cuatro días de descanso. Este vacío de días fijos ha generado una propuesta de "optimización" del uso de los feriados, con el objetivo de equilibrar productividad, vida familiar y desarrollo del turismo. El documento indica que se buscará modificar el régimen de feriados no laborales para lograr un uso más eficiente de estos días, sin comprometer el bienestar laboral. La iniciativa se alinea con una propuesta anterior del ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, que recomendó trasladar algunos feriados a lunes para evitar interrupciones en la actividad económica.
Además, el gobierno se enfoca en resolver el déficit de empleo juvenil, que afecta a millones de jóvenes en el país. Se planea implementar políticas para mejorar la empleabilidad, fomentar el autoempleo y crear más oportunidades laborales. Estas iniciativas incluyen fortalecer la formación profesional, ampliar el acceso a información sobre empleos y ofrecer apoyos financieros. También se considerará una actualización del marco normativo de la Ley 28806, la Ley General de Inspección del Trabajo, para que sea más efectivo en el control y mejora de las condiciones laborales.
Para los peruanos, este conjunto de reformas representa un intento de alinear las políticas públicas con las necesidades reales de la población. Mientras que los feriados se reorganizan para mejorar la productividad y el turismo, las medidas laborales para jóvenes ponen el enfoque en una inclusión más amplia del mercado de trabajo. En un contexto donde el empleo juvenil sigue siendo un desafío, estas propuestas podrían ayudar a construir una economía más dinámica y equitativa. El éxito de estas iniciativas dependerá no solo de la calidad de la legislación, sino también de su ejecución práctica y su respuesta a las realidades cotidianas de las familias y los trabajadores. En un país donde el crecimiento económico y la estabilidad social están interconectados, estas acciones podrían ser un paso clave hacia una sociedad más resiliente y empoderada.
