Según Gestión, el puerto de Chancay completó su primer año de operaciones, mientras China intensifica su interés en infraestructura cercana a su capital. En un seminario organizado por el Instituto de Gestión Agrícola y Rural del Ministerio chino de Agricultura y Asuntos Rurales, se detalló el desempeño de los principales productos peruanos que han sido exportados al gigante asiático entre 2025 y lo que va de 2026. Los datos muestran que la palta fresca lidera el listado con 81.380,2 toneladas, seguida por el arándano fresco (44.562,8 toneladas), la uva fresca (23.552,5 toneladas), la mandarina fresca (5.537,7 toneladas), la quinua en grano (1.440,2 toneladas), el mango fresco (302,4 toneladas), la nuez de Brasil seca y sin cáscara (238,7 toneladas), la pecana con cáscara y secada al natural (124,9 toneladas), el tangelo fresco (74,9 toneladas) y el espárrago fresco (2,5 toneladas). Este panorama refleja una consolidación gradual del mercado chino, donde Perú se posiciona como proveedor clave en productos agrícolas de alta calidad.
Los especialistas del sector destacan que, aunque los volúmenes de exportación ya están establecidos, se observa una creciente demanda anticipada para tres productos: la quinua, el mango y las nueces. Este crecimiento se atribuye a una mejora en la cadena logística, especialmente en la optimización de rutas y tiempos de tránsito. El Ministerio de Desarrollo Agrícola y Riego (Midagri) señaló que se están implementando soluciones para acortar los plazos de entrega, lo que permite que los productos lleguen de forma más eficiente y competitiva.
Para los consumidores peruanos, este desarrollo representa una oportunidad clave. Aunque los productos agrícolas chinos no son directamente accesibles en el mercado nacional, la expansión de exportaciones a China refuerza la competitividad de los productos peruanos en mercados internacionales. Esto implica que las empresas locales pueden adoptar mejores prácticas de producción y logística, lo que a largo plazo podría traducirse en mayor valor agregado para los productores y precios más estables para los consumidores. Además, el crecimiento en la demanda de productos como la quinua o el mango sugiere que el consumo de alimentos tradicionales se está consolidando en mercados extranjeros, lo que puede incentivar una mayor inversión en la producción local y en la formación de cadenas de valor más sostenibles.
El éxito de estas exportaciones también resalta la importancia de la infraestructura portuaria. El puerto de Chancay, que ya ha movido US$ 3.600 millones en carga durante su primer año, juega un papel estratégico al facilitar el acceso de Perú a mercados clave como China. Este modelo podría servir como referencia para otros centros de exportación en América Latina, donde la integración entre producción agrícola y transporte es fundamental para la competitividad global.
