Según Gestión, el mercado de bienes durables en Perú ha registrado un notable impulso en las compras de refrigeradoras, con un crecimiento de 20.5% en valor durante los primeros seis meses de 2026 en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este avance supera las cifras registradas en los años previos: en 2025 se registró un aumento de 7.8%, mientras que en 2024 se registró una caída de 3.6%, y en 2023 se logró un crecimiento de 5.9%. El fenómeno se vincula directamente con el impacto del El Niño, que ha provocado temperaturas elevadas en regiones como Lima y otras zonas del país, generando una demanda urgente por productos que ayuden a mantener el frío en hogares.
Johana Fernández, especialista senior de NielsenIQ Perú, señala que el aumento se debe a una combinación de factores. Entre ellos, el retiro masivo de fondos de las AFP por parte de parte de los peruanos al inicio del año, que generó mayor disponibilidad de efectivo. Además, la intensificación de las temperaturas ha acelerado el consumo de bienes que permitan almacenar alimentos y bebidas a temperatura controlada. La dinámica también se refleja en el tipo de producto: las refrigeradoras side by side, con dos puertas verticales, han registrado un crecimiento de 45% en ventas entre enero y julio, frente a un aumento de solo 12% en las modelos top mount, que presentan el congelador arriba y los alimentos abajo. Aunque el segmento top mount mantiene el 49.2% de participación en valor, el side by side ocupa el 34.7%, lo que indica una tendencia hacia modelos más modernos y de mayor capacidad.
A pesar de una leve desaceleración en junio, el mercado recuperó impulso en julio, coincidiendo con la celebración de las Fiestas Patrias, lo que sugiere que eventos sociales también influyen en el comportamiento de compra. Esta evolución demuestra una reactivación en el consumo de bienes durables, especialmente en familias que priorizan la comodidad y el manejo de alimentos en climas extremos.
Para los consumidores peruanos, este panorama indica que las condiciones climáticas y económicas pueden transformar los patrones de compra. Al enfrentar condiciones de calor prolongadas, las familias están más dispuestas a invertir en productos que mejoren la calidad de vida doméstica. Además, el crecimiento en modelos más modernos sugiere que la preferencia de los usuarios se desplaza hacia soluciones más eficientes y espaciosas. Este comportamiento no solo refleja necesidades prácticas, sino también una señal de que el consumo de bienes durables está siendo redefinido por factores ambientales y económicos. Los peruanos, al enfrentar condiciones climáticas desafiantes, están demostrando una mayor capacidad de adaptación y toma de decisiones de compra informadas, lo que puede influir en futuras estrategias de mercadeo y distribución.
