Según Gestión, Perú se posiciona en el puesto 52 a nivel mundial en el dominio del inglés, según el Índice de Suficiencia en Inglés de Education First. Este estudio evalúa el manejo del idioma en 123 países y clasifica al Perú dentro de la categoría de dominio “medio”. En el ámbito latinoamericano, el país ocupa el lugar número 8, quedando por detrás de Argentina, Honduras, Uruguay, Paraguay, El Salvador, Bolivia y Venezuela. Chile, Costa Rica y el resto de regiones registran posiciones que van desde el 54 al 55, respectivamente, mostrando una distribución de habilidades que refleja brechas regionales.
El inglés ha adquirido un peso creciente en las estructuras organizacionales, especialmente en sectores que requieren comunicación internacional. Expertos indican que, en el entorno laboral actual, el dominio de este idioma no es opcional, sino un requisito funcional para acceder a puestos clave y mantener competitividad dentro de las empresas. Aunque las tecnologías de inteligencia artificial permiten traducir contenidos, su uso en procesos de selección o comunicación genera dependencias que disminuyen la eficiencia. El simple acto de copiar y pegar información no garantiza comprensión ni adaptación, lo cual impacta negativamente en la calidad del trabajo y en la capacidad de respuesta ante cambios.
El CEO de Ronald Carrer Services, Ernesto Rubio, destaca que un profesional que no domina el inglés puede ver reducidas en un 30% sus posibilidades de empleo, reinserción o cambio laboral, dependiendo del sector y del nivel de responsabilidad. Este porcentaje no se limita al mercado interno: el idioma abre puertas a oportunidades en el extranjero, especialmente en sectores como tecnología, comercio internacional y servicios financieros. Las empresas que exigen conocimientos en inglés buscan no solo comunicar, sino también evaluar el potencial de sus candidatos en contextos globales.
Para los peruanos, este panorama implica una realidad práctica: el dominio del inglés no es solo una habilidad académica, sino una herramienta estratégica para avanzar en su carrera. En un mercado laboral cada vez más globalizado, donde las empresas operan en múltiples regiones, no dominar el idioma puede significar quedarse fuera de procesos de selección, de ascensos o de contrataciones en sectores clave. Aunque el acceso a formación es posible, la brecha entre el nivel actual y el requerido exige una inversión continua, tanto en educación formal como en desarrollo profesional personal. El futuro del empleo en Perú dependerá en parte de cómo los individuos gestionen esta competencia, alineando su formación con las demandas del mundo laboral internacional.
