Según Gestión, el banco Citi Research ha ajustado sus proyecciones económicas para Perú, elevando el crecimiento esperado este año a 3.1%, frente al 2.9% anticipado en el segundo trimestre. Para 2027, el crecimiento se posiciona en 3.3%, alineándose con estimaciones del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) y otros analistas privados. En este escenario, Perú se situaría como el cuarto país de América Latina con mayor tasa de expansión, tras Costa Rica (3.5%), República Dominicana y Panamá (4.1%). El análisis se realiza en el marco de su estudio “Perspectivas Económicas Q3-2026”, donde se destaca que el impacto del fenómeno de El Niño (FEN), aunque de magnitud extrema, se considera un choque transitorio en el ámbito económico.
El economista jefe de Citi para América Latina, Ernesto Revilla, señala que Perú posee una estructura fiscal robusta que lo posiciona entre los países más preparados para enfrentar el FEN. A diferencia de otros vecinos, su capacidad de absorber shocks económicos no depende únicamente de la precipitación climática, sino de su base financiera sólida. Este fortalecimiento fiscal permite que el país resista mejor las volatilidades del mercado. A pesar de ello, el análisis identifica un riesgo creciente: el posible inicio de un ciclo de tasas de interés altas en economías desarrolladas. Si este escenario se materializa, podría generar un efecto de contagio en América Latina, elevando los costos de financiamiento para los países emergentes.
En esta dinámica, Citi clasifica a los países de la región en dos categorías. Los primeros, con mayor espalda fiscal, incluyen a Perú, Chile y economías más pequeñas como Costa Rica. Estos países podrían mitigar mejor el impacto de una subida de tasas en mercados desarrollados. En contraste, otros con menor capacidad de endeudamiento o menor estabilidad fiscal enfrentarían mayores tensiones. Aunque Perú se encuentra en el grupo más vulnerable, su estructura macroeconómica lo protege frente a desaceleraciones significativas.
Para el lector peruano, este panorama revela que, a pesar de los riesgos globales, el país mantiene una trayectoria sólida en crecimiento. La fortaleza fiscal y el enfoque en sectores clave, como la minería, que hoy concentra una parte importante de la producción nacional de minerales críticos, permiten una mayor resiliencia. Sin embargo, el aumento de tasas en el extranjero podría afectar la disponibilidad de créditos a largo plazo, lo que incide directamente en proyectos de inversión. Es clave que el gobierno y el sector privado trabajen en mantener la liquidez y la confianza en el sistema financiero, para que el crecimiento sostenido se mantenga incluso ante fluctuaciones internacionales.
