Según Gestión, el comercio electrónico en Perú experimenta un impulso constante, con una variación anual superior al 30%, según datos del PCMI e-commerce Data Library. Este fenómeno impacta directamente al 5% del comercio total nacional y a un 41% de los hogares peruanos, según el estudio de Worldpanel by Numerator. En los últimos dos años, el número de canales digitales disponibles ha aumentado un 10%, mientras que el monto promedio de compra por hogar ha crecido un 6%.
El avance no se concentra solo en la capital. Entre 2024 y 2026, la adopción de compras digitales en provincias creció un 56%, superando el ritmo de expansión registrado en Lima, que alcanzó un incremento del 39% en el mismo periodo. Este despliegue regional evidencia una transformación profunda en las dinámicas de consumo fuera del centro del país. La penetración digital en zonas periféricas muestra un potencial significativo para el desarrollo de nuevos mercados y modelos de distribución.
Mauricio Cheng Matsuno, gerente nacional de Worldpanel by Numerator, destaca que, a pesar de que el 40% de los hogares ya realiza compras en línea, la frecuencia de recompras aún es baja. Actualmente, el promedio de compras por hogar se mantiene en cuatro veces al año. Esta cifra contrasta con mercados avanzados como China o Corea del Sur, donde el porcentaje de hogares con acceso a compras digitales supera el 90%. La brecha indica que Perú aún está en etapa de consolidación del consumo digital, más que en madurez.
Un dato clave revela que el 41% de los hogares peruanos integra compras tanto en tiendas físicas como en plataformas digitales. Aunque el monto promedio de compra es similar —S/ 45 en tienda y S/ 45.5 en línea—, la frecuencia de compra varía considerablemente. Los consumidores que solo usan tiendas físicas realizan compras 15.8 veces al año, mientras que aquellos que combinan ambos canales lo hacen hasta 26 veces. Este comportamiento sugiere que el acceso a múltiples canales no solo amplía la experiencia del cliente, sino que también impulsa el volumen de transacciones.
Para el lector peruano, este panorama indica que el consumo digital no es solo una tendencia, sino una transformación estructural en el día a día. Las familias que ya integran canales digitales tienen una mayor exposición a opciones de compra, precios y servicios. Sin embargo, el bajo nivel de frecuencia de recompras señala que aún hay espacio para educar al consumidor, mejorar la experiencia en plataformas y fortalecer la confianza en las transacciones online. Las empresas que comprendan esta dinámica podrán diseñar estrategias más efectivas, no solo para vender, sino para construir relaciones de largo plazo con sus clientes.
