Segun Gestión, el gremio peruano de cosmética, higiene personal y aseo doméstico (Copecoh), de la Cámara de Comercio de Lima, ha analizado cómo el Fenómeno El Niño (FEN) afectará las ventas en el sector de productos de belleza. El organismo ha identificado que, durante el primer semestre de 2026, el mercado de belleza registró un movimiento de S/ 5,060 millones. A partir de esta cifra, el presidente de Copecoh, Ángel Acevedo, destacó que no todos los productos se verán igualmente impactados. Algunas categorías experimentarán un crecimiento, mientras que otras registrarán una contracción notable.
La tendencia se fundamenta en un patrón histórico observado en los últimos cinco décadas, donde eventos climáticos intensos han generado cambios en el comportamiento de consumo. En este escenario, las líneas relacionadas con higiene y bienestar registran un impulso significativo. Específicamente, el mercado de productos para el cabello ya muestra un crecimiento del 12% en la actualidad, y se espera que, en el contexto del fenómeno, superen el 10%. En contraste, las áreas de maquillaje y fragancias se posicionan en una caída notable, con proyecciones que no superarán el 4%. Esta reducción se debe a la mayor preocupación por la salud y la contaminación, que incluye riesgos como paludismo o difteria, generando un comportamiento de consumo más riguroso en la limpieza personal.
La distribución geográfica también presenta diferencias. Zonas como Puno y Arequipa, ubicadas en el sur y centro del país, han mostrado una menor vulnerabilidad frente a los efectos climáticos comparados con regiones nororientales. Este patrón se debe a la variabilidad de exposición a condiciones extremas, que afectan más las áreas costeras y de clima más húmedo.
Uno de los puntos críticos identificados por el gremio es la dependencia logística del sector. Aunque el consumo se mantiene en ciertos niveles, el modelo de venta directa, que actualmente representa la mayor parte de las transacciones, enfrenta riesgos estructurales. En Perú, existen más de 600,000 consultoras distribuidas por provincias, muchas de ellas en zonas rurales. Las empresas extranjeras, como las coreanas y chinas, han concentrado sus operaciones en Lima, dejando fuera de su red las regiones más afectadas. Este desequilibrio implica que, en zonas como Tarapoto o Ucayali, la continuidad de servicios puede verse comprometida.
Para los peruanos, especialmente en comunidades rurales, este escenario evidencia que el cambio climático no solo afecta el ambiente, sino que también transforma hábitos cotidianos. Las decisiones de compra no solo dependen de tendencias, sino de la seguridad de salud. El aumento en el uso de productos higiénicos puede ser una respuesta natural, pero también requiere que las cadenas de distribución adapten sus modelos para mantener el acceso equitativo a productos esenciales.
