Segun Gestión, el mercado de centros de datos en Perú alcanzó en 2025 un valor de inversión de US$ 176 millones, proyectándose que en 2031 se eleve a US$ 378 millones. Este crecimiento se mide con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) de 13.59% durante el periodo evaluado. La cifra se basa en un análisis del mercado latinoamericano realizado por Arizton Advisory Intelligence, que identifica a Perú como un actor creciente en la infraestructura digital regional. El avance se vincula a procesos de digitalización acelerados, mayor uso de servicios en la nube, demanda de inteligencia artificial y procesamiento de datos, así como mejoras en la red de conectividad nacional.
La expansión del sector se alimenta de políticas públicas que impulsan la transformación digital. El marco institucional, como la Política Nacional de Transformación Digital 2030 y la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2026-2030, está diseñado para fortalecer la infraestructura tecnológica, mejorar la conectividad y promover la ciberseguridad. Estas iniciativas no solo aceleran la adopción de tecnologías avanzadas, sino que también crean condiciones más estables para que empresas tecnológicas inviertan en el país. La capacidad de los centros de datos para soportar cargas de trabajo complejas, especialmente en IA, se vuelve cada vez más crítica para sectores como salud, comercio y servicios públicos.
Uno de los factores que posicionan a Perú como un destino atractivo es el costo de construcción. En 2025, la inversión por megavatio (MW) para desarrollar centros de datos oscila entre US$ 6.5 millones y US$ 7.5 millones, cifra que se encuentra por debajo de los rangos de mercado latinoamericano vecino, que van desde US$ 8 hasta US$ 10 millones por MW. Esta ventaja económica se combina con la ubicación estratégica del país en la costa del Pacífico, que cuenta con acceso a cuatro sistemas de cables submarinos. Esta red permite una transmisión de datos más rápida y segura, lo que mejora la resiliencia y el rendimiento de las operaciones tecnológicas.
Lima sigue siendo el eje principal del sector, al alojar la mayor parte de los centros operativos y de conectividad. Sin embargo, Lurín, ubicado al sur de la capital, está ganando visibilidad como un punto clave para futuras inversiones. Allí se prevén desarrollos hiperescalables, diseñados para soportar demandas de inteligencia artificial y procesamiento masivo de datos. Gtd anunció en 2026 una inversión adicional de US$ 13 millones para la segunda fase de su expansión, lo que refleja el creciente interés de operadores tecnológicos en el entorno peruano.
Para los inversores y emprendedores peruanos, este escenario indica que el mercado de centros de datos no solo está creciendo, sino que está evolucionando hacia un modelo más robusto y escalable. La combinación de políticas públicas, costos competitivos y conectividad sólida ofrece un entorno favorable para la inversión tecnológica. Aunque el sector aún está en etapa de desarrollo, su crecimiento sostenido sugiere que las oportunidades para participar en la transformación digital son reales y viables.
