Segun Gestión, el puerto de Zhuhai en Guangdong, China, ha validado su capacidad para recibir frutas sudamericanas, incluyendo las cerezas. Este punto estratégico, ubicado a menos de una hora de Macao y conectado por puente con Hong Kong, representa una alternativa al sistema tradicional de importación por Shanghai y Ningbo. En una visita al centro de inspección Air Land Fresh Lane, representantes de Zhuhai Huichang Transportation Investment confirmaron que la infraestructura está lista para recibir productos frescos, con el enfoque en la introducción de cerezas peruanas. El ejecutivo Huang Bin, encargado de operaciones portuarias, destacó que actualmente se reciben mariscos congelados y frutas de Latinoamérica, y que en el futuro se esperan más productos regionales. El proyecto se desarrolla en un espacio de control 24 horas, que facilita el tránsito entre Zhuhai, Hong Kong y Macao, reduciendo dependencia de rutas más largas y con mayor tiempo de transporte.
Este desarrollo coincide con el crecimiento de las capacidades productivas peruanas en regiones como Arequipa y Áncash, donde se están implementando pilotos para producir cerezas destinadas al mercado chino. Aunque actualmente el 95% de las cerezas importadas por China proviene de Chile, el potencial de Perú en este segmento alcanza más de US$3,300 millones anuales. Las cerezas peruanas, por su calidad y madurez, podrían posicionarse como alternativa competitiva en el mercado asiático. Además, el mercado de Guangdong, que consume la mayoría de los arándanos peruanos, también podría convertirse en un punto clave para la expansión de esta fruta. Sin embargo, la mayoría de las frutas peruanas actualmente ingresan por el este del país, a través de Shanghai o Tianjin, y luego se trasladan por tierra hasta mercados de Guangzhou y She.
Para los productores y comerciantes peruanos, esta apertura representa una oportunidad estratégica. El acceso directo a un puerto en el sur de China permite reducir tiempos de transporte y mejorar la frescura de los productos al llegar. Esto puede traducirse en mayor competitividad, mayores volúmenes de exportación y una mayor visibilidad internacional. En un contexto donde Perú ya se posiciona como referente en frutas como el arándano, la entrada de cerezas podría consolidar su perfil de exportador de alimentos de alta calidad. Los agricultores del norte del país deben considerar no solo la viabilidad técnica, sino también la necesidad de alinearse con los estándares sanitarios y de calidad exigidos por China. La clave será la integración entre producción, logística y cumplimiento normativo, para convertir esta oportunidad en una realidad sostenible.
