Segun Gestión Tu Dinero, el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) y Bitel han impulsado el primer piloto del dinero digital emitido por el instituto monetario, conocido como CBDC. Este programa, que comenzó en 2025, ya cuenta con 400,000 usuarios activos, según afirmó Andrea Álvarez, subjefa de fintech de Bitel. Los datos de la autoridad monetaria indican que al final de ese año, el número de usuarios activos era de unos 172,000, de un total de 4.2 millones inscritos. Este crecimiento representa un avance significativo en la adopción del sistema, cuyo objetivo principal es ampliar el acceso a servicios financieros, especialmente en áreas geográficas con baja presencia bancaria.
Los usuarios activos se definen como aquellos que realizan al menos una transacción mensual, lo que permite medir el nivel real de uso y compromiso con la moneda digital. La ejecutiva destacó que no se trata de usuarios que solo experimentaron el sistema una vez y luego lo dejaron. Más bien, se mantiene el interés por la participación gracias a promociones que incentivan el uso continuo. Este modelo ha sido clave para mantener la adhesión del público, especialmente en contextos donde la confianza en los servicios financieros es limitada.
Entre el 34% y el 35% de los usuarios del CBDC se encuentran en zonas rurales, mientras que el resto reside en áreas urbanas. Esta distribución resalta la brecha geográfica en el acceso a servicios bancarios tradicionales, donde muchas comunidades carecen de oficinas o agentes financieros cercanos. El piloto ha permitido a estos usuarios pagar servicios esenciales sin necesidad de viajar o esperar turnos. En Lima, donde se concentra la mayor parte de usuarios, la densidad poblacional facilita el uso del sistema. Sin embargo, Bitel también está trabajando en regiones como San Martín, Loreto, la sierra y el sur del país, con especial énfasis en Cusco, donde ya se registran transacciones frecuentes para el pago de servicios.
El sistema CBDC permite que un usuario, por ejemplo, tenga S/ 100 físicamente en su bolsillo, pero pueda transferirlo de forma segura y rápida directamente a una cuenta digital, sin intermediarios. La tecnología respalda esta operación mediante una red de validación que garantiza la seguridad y la trazabilidad de cada transacción.
Para los peruanos, especialmente en zonas rurales o con baja conectividad, este desarrollo representa una herramienta clave para integrarse al ecosistema financiero moderno. Aunque aún se necesita una expansión masiva, el crecimiento del número de usuarios activos y el enfoque en regiones históricamente marginadas sugieren que el dinero digital puede ser un pilar en la equidad financiera del país.
