Según Gestión, el proyecto de transformar el antiguo terminal de Jorge Chávez en un centro urbano integrado ha entrado en una fase clave de definición de su modelo estructural. El CEO de Lima Airport Partners (LAP), Juan José Salmón, confirmó que esta línea de desarrollo será presentada oficialmente en el primer trimestre de 2027. El enfoque busca reconfigurar el espacio aeroportuario, incorporando nuevas funcionalidades que vayan más allá de la operación aérea. Entre las iniciativas se incluyen cinco bloques de inversión: una plataforma para operaciones aéreas por US$20 millones, servicios de aviación ejecutiva por US$10 millones, un centro urbano por US$100 millones, un almacén dedicado al comercio electrónico por US$20 millones y un edificio corporativo por US$20 millones. En conjunto, estas metas representan un compromiso financiero de US$170 millones, destinado a modernizar y potenciar el entorno del aeropuerto de Callao.
El líder de LAP subrayó que el éxito de esta estrategia depende de la definición clara de objetivos nacionales. Hasta 2031, se proyecta alcanzar seis millones de turistas movilizados, cifra que actualmente se encuentra en cuatro millones. Este escenario se compara con Colombia, que ya cuenta con seis millones de turistas anuales, y Uruguay, que alcanza cuatro millones. Salmón enfatizó que Perú tiene las condiciones para duplicar su actual indicador, aunque pidió a las autoridades que establezcan metas públicas y medibles, ya que sin ellas los avances quedan condicionados por la incertidumbre. Además, destacó la urgencia de finalizar las obras en aeropuertos regionales, especialmente en cuanto a la conectividad, ya que el problema de acceso mediante puentes ha sido un obstáculo crítico en el desarrollo del sistema aeroportuario nacional.
Para el lector peruano, esta propuesta representa una oportunidad estratégica de transformar zonas vacías o desusadas en centros económicos activos. La inversión en infraestructura no solo mejora la funcionalidad de los aeropuertos, sino que también fomenta el crecimiento local, genera empleos y potencia la atracción turística. Si el país define metas claras y ejecuta las obras con eficiencia, el modelo de “ciudad aeropuerto” podría convertirse en un referente nacional. Además, al integrar servicios de comercio electrónico y aviación ejecutiva, el proyecto responde a tendencias globales de movilidad y conectividad, lo que permite que Perú se posiciona como un actor más dinámico en el turismo y la logística. La clave está en la coordinación entre gobierno, sector privado y comunidades locales para que los beneficios sean equitativos y sostenibles.
