Según Gestión, el Pleno del Congreso de la República ha validado un proyecto que establece el derecho al descanso sentado para trabajadores que desarrollan actividades en posición de pie durante largos períodos. El texto exige que las empresas brinden sillas o asientos ergonómicos que permitan a los empleados alternar posturas durante su jornada, con el objetivo de proteger su salud, dignidad y productividad. Este mecanismo no obliga necesariamente a que cada trabajador disponga de una silla individual en todo momento. En su lugar, se permite un enfoque rotativo y proporcional, donde los empleados puedan acceder a espacios de descanso en forma cíclica y distribuida.
La normativa también exige que las empresas defina periodos de descanso sentado en función de los riesgos ergonómicos identificados en cada actividad. Debe incorporarse esta disposición en el reglamento interno de trabajo, y se debe establecer coordinación con el comité de seguridad y salud laboral o con el supervisor encargado de este área, para evaluar los riesgos y aplicar medidas correctivas. Estas acciones deben ser parte de un sistema integral de gestión de condiciones laborales.
Sin embargo, dos situaciones excepcionales permiten excluir el requisito de sillas: cuando la postura de pie es inherente al trabajo, como en operarios industriales, personal agrícola o técnicos de mantenimiento, según lo definido en el reglamento. También se permite la excepción si existe un riesgo inmediato para la seguridad de trabajadores, usuarios o clientes, como en el caso de agentes de seguridad en tareas de vigilancia activa. En estos escenarios, la empresa debe garantizar pausas activas, cambios de tarea o descansos equivalentes que eviten daños físicos.
Si esta medida se convierte en ley, se establecerá una fiscalización para verificar el cumplimiento. Las empresas que incumplan podrían enfrentar sanciones, aunque el texto original no detalla el monto o el mecanismo específico de sanción.
Para los empleadores en el Perú, esta norma representa una herramienta clave para mejorar la calidad del entorno laboral, especialmente en sectores como la manufactura, el transporte y la agricultura, donde muchas tareas requieren largos periodos de pie. Los trabajadores en estas áreas, que históricamente han tenido poca protección ergonómica, podrán beneficiarse de un sistema más humano y sostenible. La implementación de descansos sentados no solo reduce el riesgo de lesiones, sino que también puede aumentar la productividad a largo plazo, al promover la salud física y mental de quienes forman el eje de cualquier empresa.
