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Perú amplía producción orgánica con nuevos proyectos en 2026
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Perú amplía producción orgánica con nuevos proyectos en 2026

Gestión31 de octubre de 2026Cortesia de Gestión

Segun Gestión, la comercializadora estadounidense Divine Flavor comenzará en enero de 2027 la primera cosecha comercial de uva orgánica en la región de Nasca, departamento de Ica, en asociación con la empresa peruana Agrolatina. Este desarrollo incorporará variedades como Autumncrisp, Applause, Ruby Rush y Timco dentro de su cadena de suministro para mercados internacionales. Antonio Escobar, ejecutivo de Divine Flavor, señaló que este será el primer año en que Nasca registre una cosecha comercial, lo que representa un hito clave para la agroexportación peruana.

La oferta de uva orgánica se extenderá desde noviembre hasta finales de marzo, con interrupciones mínimas, lo que permite una continuidad en el abastecimiento. Este avance refleja una tendencia nacional: en los últimos años, el número de productores certificados en agricultura ecológica ha aumentado considerablemente. Antes, las exportaciones de uva orgánica se limitaban a pocos operadores, pero hoy se integran nuevas cadenas que amplían el rango temporal y geográfico de la producción.

Sin embargo, el panorama climático para la campaña 2026-2027 presenta desafíos significativos. En varias zonas del país, la maduración de la uva se ha producido entre dos y tres semanas antes de lo esperado. Este adelanto, según Escobar, está vinculado a una reducción en el tamaño potencial de la fruta, lo que implica una cosecha más pequeña y menor rendimiento. Las lluvias recurrentes en el norte también generan preocupación sobre la calidad y durabilidad de la fruta, especialmente en envíos destinados a mercados internacionales. En estos casos, la vida útil de la uva puede verse comprometida, afectando su competitividad.

Además, se prevé un aumento en la necesidad de mano de obra para seleccionar y empacar las uvas, con el objetivo de garantizar que lleguen a sus destinos en condiciones óptimas. En contraste, Ica ha registrado condiciones climáticas más estables, lo que ha favorecido una producción más previsible y menos vulnerable a fenómenos adversos.

Para los productores y exportadores peruanos, este escenario ofrece oportunidades, pero también exige una gestión más estratégica. La expansión de la producción orgánica, aunque positiva, requiere una respuesta clara ante los riesgos climáticos. En un contexto donde el mercado internacional busca productos sostenibles, el Perú puede posicionarse como proveedor confiable —si logra equilibrar la escasez de condiciones naturales con una gestión eficiente de cada etapa de la cadena. Los agricultores deben integrar planes de mitigación, como la selección de variedades resistentes y el monitoreo de precipitaciones, para mantener la calidad y la continuidad de sus exportaciones.