Segun Gestión Tu Dinero, el régimen de pagos en Perú está experimentando una transformación significativa gracias al fortalecimiento de alianzas entre plataformas digitales y empresas tradicionales. Este cambio se da en un entorno donde operaciones transfronterizas —como cobrar a un cliente extranjero o pagar a un proveedor en otro país— han dejado de depender exclusivamente de los bancos para su ejecución. Ahora, nuevas soluciones tecnológicas permiten que empresas y particulares realicen transacciones internacionales con menor intervención de intermediarios, reduciendo costos y tiempos. El marco regulatorio establecido por el Reglamento General del Sistema Nacional de Pagos, Circular N.° 0022-2025-BCRP, entrará en vigor desde abril de 2026 y otorga al ente emisor mayores facultades para supervisar y regular a los participantes del sistema de pagos.
Entre los actores clave se encuentran las entidades de servicios de pago (ESP), que agrupan a proveedores digitales que ofrecen servicios relacionados con transacciones. Estas fintechs, como Uber y R2, han integrado su operación dentro de este nuevo ecosistema, permitiendo que empresas que operan en múltiples mercados centralicen sus pagos y manejen distintas monedas de forma más eficiente. Aunque los bancos mantienen un rol fundamental como pieza estructural del sistema, el nuevo orden permite que otras instituciones digitales asuman funciones clave, como la autorización de pagos, el manejo de monedas y la ejecución de transferencias.
Para el especialista en regulación financiera Jorge Lazo, este cambio representa una evolución en la relación entre el cliente y el sistema de pagos: “el banco ya no es el único punto de contacto”, afirmó. Esta reconfiguración no solo simplifica el flujo de dinero, sino que también abre oportunidades para que más actores, desde pymes hasta empresas de servicios, accedan a herramientas de pago más ágiles y adaptadas a sus necesidades. La dinámica se vuelve especialmente relevante en Perú, donde el comercio exterior y el comercio electrónico transfronterizo han crecido considerablemente en los últimos años.
Para los peruanos que gestionan ingresos o gastos en múltiples países, este desarrollo implica una mayor flexibilidad en sus finanzas personales y empresariales. Aunque los bancos seguirán siendo puntos de referencia, las nuevas fintechs permiten ejecutar operaciones sin necesidad de convertir monedas en tiempo real ni depender de procesos lentos. Además, el acceso a estos servicios puede reducir barreras técnicas y económicas que antes obstaculizaban la movilidad financiera internacional. Así, el futuro del pago en Perú podría ser más descentralizado, más rápido y, en última instancia, más inclusivo para quienes operan en un entorno global.
