Segun Gestión Tu Dinero, el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) validó la Circular N° 0028-2026-BCRP, que define el nuevo Reglamento del Uso de Códigos de Respuesta Rápida (QR) en servicios de pago y establece el Estándar QR Perú. Esta medida busca modernizar el ecosistema de pagos digitales, mejorando la interconexión entre plataformas, simplificando la integración de nuevos actores y aumentando la confiabilidad de las transacciones. La normativa reemplaza al marco vigente desde 2020, que limitaba su aplicación únicamente a pagos en comercios. Ahora, el nuevo reglamento se aplica de forma uniforme a tres tipos de uso: pagos entre personas, transacciones en tiendas y otros servicios que emplean códigos QR. Importante: estas reglas se aplican sin importar el sistema tecnológico que procese la operación, lo que garantiza una experiencia más coherente y estandarizada para todos los usuarios.
El Estándar QR Perú se basa en las especificaciones internacionales de EMVCo, un marco técnico reconocido globalmente. Actualmente, las soluciones de pago operan con estructuras distintas, requiriendo adaptaciones específicas para comunicarse entre sí. El nuevo estándar establece una arquitectura común que permite que todos los sistemas se conecten de forma directa, sin necesidad de intermediarios. Esta homogeneización reduce costos operativos, acelera la incorporación de nuevos proveedores y fomenta un entorno más competitivo. Los usuarios obtienen mayor flexibilidad al poder usar cualquier plataforma sin enfrentar incompatibilidades. Para los comercios, significa que podrán recibir pagos de múltiples proveedores sin necesidad de configuraciones distintas, lo que simplifica su operación y mejora la eficiencia.
Para el lector peruano, esta evolución representa un paso clave hacia una economía digital más fluida y accesible. En un contexto donde más de 50% de las transacciones en el país aún dependen de medios tradicionales, el estandarización de los códigos QR puede acelerar la adopción de pagos digitales, especialmente entre pequeños negocios y sectores informales. Al reducir barreras técnicas y económicas, se abre la posibilidad de que más personas, especialmente en zonas rurales o con bajos niveles de acceso tecnológico, puedan participar activamente del sistema financiero. Además, el fortalecimiento de la seguridad en los pagos digitales responde a una creciente preocupación por el fraude en transacciones online. El gobierno, al coordinar esta medida con el sector privado, demuestra un enfoque proactivo para construir una infraestructura de pagos más resiliente y inclusiva. Hasta diciembre de 2026, los operadores deberán inscribirse y actualizar sus datos en el Registro oficial, asegurando que todos los actores estén alineados con las nuevas normas.
