Segun Gestión, el reglamento de la Ley de Zonas Económicas Especiales Privadas (ZEEP) en Perú avanza con claras perspectivas de implementación en regiones estratégicas como Chancay y Ancón. Este marco normativo, aún en desarrollo, establece condiciones que potencian el atractivo de la inversión industrial y logística, especialmente en zonas con acceso directo a mercados internacionales. Las primeras instalaciones en estas áreas contarán con una tasa cero de impuesto a la renta (IR) durante los primeros cinco años, además de la exención de impuesto general de valores (IGV) y cargas municipales. Este beneficio no solo reduce costos operativos iniciales, sino que permite que los productos fabricados en esas zonas aprovechen tratados de libre comercio existentes entre Perú y otras economías.
La ubicación de Chancay como sede inicial de la primera ZEEP se justifica por su conexión directa con Asia, lo que acorta significativamente los tiempos de transporte entre el continente sudamericano y mercados asiáticos. Se estima que dicha reducción oscila entre 10 y 12 días, lo que representa una mejora tangible en la eficiencia logística. Esta ventaja, combinada con la posibilidad de integrar cadenas de suministro más largas, podría convertirse en un catalizador para el crecimiento de industrias de transformación y transporte. Además, se han mencionado iniciativas complementarias como el tren Barranca-Lima-Ica, que buscaría conectar Brasil con el puerto de Chancay, facilitando el traslado de granos de Rondonia hacia el mercado asiático.
Aunque el trazado ferroviario aún no está finalizado, el interés de Brasil y China en este tipo de interconexión indica un enfoque más amplio de cooperación regional. Los beneficios económicos de estas infraestructuras no solo se centran en el aumento de exportaciones, sino también en la generación de empleo local y el fortalecimiento de la cadena de valor en zonas periféricas del país. La implementación de estas zonas económicas, por tanto, no es solo una cuestión de regulación, sino una estrategia de desarrollo que busca equilibrar crecimiento industrial y acceso a mercados globales.
Para el lector peruano, este escenario representa una oportunidad real de diversificación económica. Las zonas especiales podrían impulsar el desarrollo de industrias locales, especialmente en regiones como Paracas, donde actualmente se observa una demanda creciente por infraestructura y empleo. Si bien los beneficios están aún en fase de desarrollo, el hecho de que Perú sea uno de los países más abiertos al comercio internacional aumenta la probabilidad de que estas políticas se traduzcan en inversiones reales. A largo plazo, esto podría transformar regiones históricamente marginadas en centros de producción y comercio, generando un efecto multiplicador en el crecimiento regional y nacional.
