Segun Bloomberg Línea, el oro y la plata experimentaron fuertes caídas el viernes, tras el informe de inflación en Estados Unidos que mostró una aceleración en abril, la mayor desde 2022. El índice de precios al consumidor avanzó al ritmo más alto desde 2023, lo que reforzó las expectativas de que las tasas de interés permanecerán elevadas por más tiempo. En esa misma sesión, el oro al contado descendió cerca de 2.74%, ubicándose en US$4.556 por onza, mientras la plata perdió hasta 8.68% y se situó en US$77.8. El cobre también se vio afectado, cayendo 2.5% en una jornada de ventas generalizadas en activos de riesgo.
Las condiciones del mercado se vieron influenciadas por múltiples factores. El alza en los precios del petróleo, impulsada por el conflicto en Medio Oriente, generó una presión inflacionaria que mantuvo a las autoridades monetarias en una postura cautelosa. Este escenario, junto al fortalecimiento del dólar, redujo el atractivo de los metales preciosos, que no generan ingresos financieros. Ewa Manthey, estratega de materias primas de ING, destacó que “los rendimientos reales y el dólar siguen siendo las principales restricciones para el oro”, indicando que el mercado ha reajustado sus expectativas sobre las decisiones de la Reserva Federal, reduciendo las posibilidades de recortes en el corto plazo.
La dinámica del oro se ve alterada también por el contexto geopolítico. Aunque históricamente el oro ha subido en momentos de tensión, el actual escenario —donde el petróleo sube por una reducción de oferta— ha generado un efecto contrario. Manthey explicó que “un shock energético impulsado por la oferta hace lo contrario” a lo que normalmente favorece al oro, ya que los precios más altos del petróleo incrementan la inflación, mantienen a los bancos centrales en pausa y fortalecen al dólar. Desde el inicio del conflicto con Irán, el oro ha mostrado una tendencia de retroceso en lugar de fortalecerse.
Para los inversionistas peruanos, este panorama evidencia que las decisiones de política monetaria y las tensiones globales no solo afectan a activos tradicionales, sino que también transforman las expectativas de protección de capital. Aunque el oro ha sido históricamente un refugio, su comportamiento actual subraya que el entorno global puede cambiar rápidamente. Los peruanos que mantienen posiciones en activos de riesgo deben estar atentos a cómo las variaciones en la inflación, los precios del petróleo y el comportamiento del dólar influyen en sus inversiones. En un contexto de estabilidad económica local, el conocimiento de estos factores permite tomar decisiones más informadas, especialmente cuando se consideran los riesgos internacionales que pueden impactar los mercados globales.
