Segun CNBC Markets, las acciones de Oracle caen un 4% el jueves tras la emisión de un aviso de fuerza mayor relacionado con su proyecto de centro de datos en Nuevo México. La compañía informó que el desarrollo del proyecto, conocido como Project Jupiter, seguirá su cronograma previsto, y reafirmó su compromiso con la inversión en el estado. La notificación fue enviada al desarrollador, unidad de Blue Owl Capital, para protegerse frente a gastos elevados si el proyecto no se pone en funcionamiento en 2028. Aunque el aviso no modifica los compromisos financieros multianuales, implica una posible postergación en el pago del campus. Bloomberg fue el primero en divulgar la información, basándose en fuentes cercanas al caso.
El proyecto, parte de la infraestructura de inteligencia artificial Stargate impulsada por la administración de Donald Trump, ha enfrentado obstáculos significativos. Las protestas locales han surgido antes de las elecciones medioambientales, mientras que organizaciones ambientales han expresado preocupación por el impacto ambiental de los centros de datos. Durante una reunión de resultados el 10 de septiembre, el co-CEO Clay Magouyrk indicó que Project Jupiter no afectará las proyecciones de ingresos ni utilidades de Oracle para el ejercicio fiscal de 2027. A pesar de esta afirmación, el peso de la deuda de Oracle, que alcanza los 18 mil millones de dólares, sigue en niveles tensos, según informes del Financial Times.
Este escenario resalta una tensión entre expansión tecnológica y riesgos financieros y ambientales. Mientras empresas como Oracle y Meta impulsan infraestructuras de inteligencia artificial, enfrentan presiones que van desde costos operativos hasta la aceptación pública. En el caso peruano, inversores y empresas que desarrollan tecnologías digitales deben evaluar no solo el crecimiento de sus modelos, sino también la viabilidad de sus inversiones en infraestructuras que puedan generar impactos sociales y ambientales. El caso de Oracle sirve como advertencia: incluso con planes ambiciosos, los proyectos tecnológicos deben integrar criterios de sostenibilidad y gestión de riesgos. Los peruanos que participan en inversiones en tecnología deben revisar cómo sus decisiones están alineadas con indicadores de rentabilidad y responsabilidad ambiental.
La presencia de deuda elevada en proyectos de infraestructura tecnológica también plantea riesgos que pueden afectar a los mercados de valores. En un entorno donde el crecimiento digital es clave, los inversores deben estar atentos a señales de viabilidad y al impacto de las decisiones estratégicas en el mercado. El caso de Oracle no solo refleja desafíos operativos, sino también la necesidad de equilibrar innovación, costos y compromisos sociales.
