Segun CNBC Markets, una estrategia de inversión en títulos fijos de alta calidad está generando una mirada optimista entre gestores de cartera. Priya Misra, responsable de portafolios en J.P. Morgan Asset Management, identifica una oportunidad única en los mercados de deuda, con rendimientos que alcanzan el 6,5% sin necesidad de asumir riesgos crediticios significativos. Esta perspectiva se enmarca en una propuesta de diversificación que busca equilibrar la exposición a sectores tecnológicos, especialmente a las acciones de inteligencia artificial, que según ella, han sido históricamente muy concentradas en los portafolios. En contraste, los títulos fijos ofrecen un perfil de retorno más equilibrado, combinando la rentabilidad del gobierno y la de emisores de calidad, sin depender exclusivamente de una sola industria.
El fondo de bonos JPMorgan Core Plus Bond Fund ETF (JCPB), gestionado conjuntamente por Misra, posee más de 16 mil millones de dólares en activos bajo gestión. La composición del fondo, según datos del 31 de agosto, incluye más del 75% de deuda clasificada en BBB o superior. En los últimos días, el equipo ha incrementado su exposición a deuda de calificación doble-B y simple-B, respondiendo a una ampliación de las diferencias de tasas entre deuda de alto rendimiento y de inversión. Además, han comenzado a extender la duración del portafolio, lo que indica una postura de anticipación respecto a la posible culminación de las subidas de tasas. A pesar de esta estrategia, el ETF ha registrado una caída superior al 5% en el año actual, según cifras de FactSet.
Otra voz clave en el panorama, Joanna Gallegos, fundadora de BondBloxx, recomienda que los inversores integren deuda corporativa en sus estrategias. Sostiene que los rendimientos actuales en el mercado de títulos fijos son históricamente atractivos, y que el retorno de estos instrumentos puede servir como contrapartida a la volatilidad de activos tecnológicos. Su consejo resalta la importancia de considerar el flujo de ingresos constantes que ofrecen los bonos, especialmente en un contexto donde los mercados de capitales están bajo presión por cambios macroeconómicos.
Para inversores peruanos, esta dinámica tiene un impacto directo. El mercado de bonos en el país ha mostrado estabilidad en los últimos años, pero también ha registrado volatilidad en respuesta a las políticas monetarias internas. Si bien el rendimiento de los títulos públicos sigue bajo, la disponibilidad de deuda corporativa extranjera y local, con tasas atractivas, ofrece una vía para diversificar el portafolio sin exponerse a los riesgos de sectores tecnológicos. En un entorno donde la inflación y las tasas de interés siguen siendo variables, los títulos fijos pueden servir como una base sólida para mantener el valor de la cartera, especialmente en períodos de incertidumbre.
