Según Bloomberg Línea, el desarrollo actual de la inteligencia artificial podría enfrentarse a un punto crítico análogo al que marcó la quiebra de Lehman Brothers en 2008. Este análisis es defendido por Ed Zitron, especialista en tecnología y autor del boletín Where’s Your Ed At. El experto advierte que el crecimiento del mercado de inversiones en inteligencia artificial depende fundamentalmente de la estabilidad financiera de OpenAI, cuyo modelo de negocio se mantiene alimentado por niveles elevados de gasto y financiación. La mención a Lehman no es meramente simbólica: su colapso, el 15 de septiembre de 2008, generó una crisis de confianza que paralizó mercados globales, endureció el acceso al crédito y desencadenó una crisis financiera amplia. Zitron considera que una caída de OpenAI podría tener efectos similares en el ecosistema de la IA, rompiendo la confianza que hoy sostiene el entusiasmo de los inversores.
El riesgo no se concentra únicamente en la empresa. Los operadores de centros de datos en Estados Unidos cerraron en 2025 operaciones de deuda por un monto de 178.500 millones de dólares. Esta cifra refleja una dependencia directa de la proyección de que OpenAI mantendrá un crecimiento constante en su uso de infraestructura tecnológica. El análisis de Zitron señala que esa expectativa es la base de toda la financiación en el sector. Si OpenAI no logra mantener su escalabilidad, los centros de datos podrían reevaluar sus estrategias, generando un efecto en cadena. La quiebra de Lehman, además, permanece como la mayor bancarrota corporativa registrada en EE. UU., con más de 600.000 millones de dólares en activos declarados insolvencia.
Para el lector peruano, esta perspectiva es clave. Aunque el mercado de IA aún no ha llegado a su fase de madurez en el país, las inversiones extranjeras en tecnología están influyendo en la infraestructura de innovación local. Muchos proyectos de digitización en sectores como salud, educación o logística dependen de avances en IA, especialmente en modelos que se basan en infraestructuras de alto costo. Si se desestabiliza la confianza en el desarrollo de tecnologías clave, como las que promueve OpenAI, las inversiones en el Perú podrían verse afectadas. Las empresas nacionales que buscan modernizarse enfrentarán mayores riesgos de costo y retrasos en su crecimiento. Por ello, mantener una visión crítica sobre los pilares del avance tecnológico no solo es académico, sino estratégico para el desarrollo económico local.
La dependencia global de tecnologías de vanguardia requiere que los inversionistas y gobiernos no solo monitoreen cifras, sino también las dinámicas de confianza que sustentan cada ruptura. En un contexto de incertidumbre, el Perú debe fortalecer sus capacidades internas para no depender exclusivamente de modelos tecnológicos que, en caso de caída, pueden afectar su crecimiento sostenible.
