Según Gestión Tu Dinero, el avance del sistema financiero peruano hacia el open finance impulsa una transformación tecnológica clave en el otorgamiento de créditos. Este cambio, impulsado por la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), busca que instituciones financieras accedan a datos transaccionales de sus clientes, siempre que estos hayan otorgado autorización. El enfoque inicial se centra en evaluar la solvencia de personas que no tienen historial crediticio formal, como trabajadores independientes o micro y pequeñas empresas.
Los modelos de riesgo se vuelven más precisos al analizar movimientos reales en cuentas bancarias, lo que permite identificar patrones de gasto y ahorro. Este tipo de información no solo valida la capacidad de pago, sino que también permite establecer tasas de interés que reflejen el verdadero nivel de riesgo del deudor. Álvaro Castro, de Damma Legal Advisors, destaca que estas métricas permiten que un individuo sea considerado como potencial cliente de crédito, sin necesidad de un historial tradicional.
En el sector, muchas entidades ya aplican este tipo de análisis para estimar ingresos mensuales y capacidades de pago. Sin embargo, para muchos independientes y mypes, la falta de recibos oficiales o estados financieros formales limita su acceso a créditos bajo criterios convencionales. El open finance resuelve esta brecha al permitir que las instituciones evalúen el comportamiento financiero real del cliente, en lugar de depender únicamente de documentos formales.
Además, el nuevo marco financiero facilitará la creación de productos personalizados. Por ejemplo, plazos de pago podrían adaptarse al ritmo de ingresos de cada usuario, como pagos diarios o semanales. Esta flexibilidad no solo mejora la experiencia del cliente, sino que también incrementa la sostenibilidad de los préstamos, reduciendo el riesgo de incumplimiento.
Para el lector peruano, este avance representa una oportunidad clave. Muchos trabajadores informales y emprendedores en el país enfrentan dificultades para acceder a financiamiento, incluso cuando tienen ingresos reales pero no documentados. El open finance podría convertirse en una herramienta que les permita construir credibilidad financiera sin necesidad de presentar recibos formales. Aunque el proceso aún está en etapas iniciales, el potencial de democratizar el acceso al crédito es significativo. La clave será que las instituciones adopten estos sistemas de forma ética, respetando la privacidad y garantizando transparencia. Así, el sistema financiero peruano podría comenzar a responder mejor a las necesidades reales de sus ciudadanos más vulnerables.
