Segun arXiv q-fin, un estudio reciente revela que las tasas implícitas en opciones financieras no son necesariamente sin fricción, como se ha asumido tradicionalmente. La investigación demuestra que el rendimiento observable en opciones no puede ser considerado libre de costos, ya que se deben equilibrar diferencias entre la ejecución de opciones y el uso de referencias de mercado. A través del análisis de opciones del índice SPX y del RUT entre 2012 y 2025, se identifica un incremento de 2 a 3 puntos base (bp) en la base de financiación de opciones, cuando el vencimiento supera el 31 de diciembre. Este efecto se mantiene constante en el tiempo y no depende del tipo de contrato o del instrumento de referencia utilizado. La variación se reproduce en otros mercados, como los títulos de deuda gubernamental, y se observa de forma independiente en paneles de opciones construidos de forma separada. Lo notable es que este fenómeno se comporta como una franja fija de precios, que aumenta significativamente durante la década de 2010, y que no desaparece incluso cuando se cambian los instrumentos de referencia.
El hallazgo plantea una nueva visión sobre cómo se estructuran los costos en los mercados de derivados. Si bien los modelos tradicionales asumen que las opciones entregan pagos sin riesgo, este trabajo muestra que existen costos operativos y de implementación que no se reflejan en los cálculos estándar. La paridad put-call, por ejemplo, permite determinar tasas de descuento con precisión, sin necesidad de postular que estas tasas sean puramente económicas. Esto es crucial para quienes evalúan inversiones, ya que el error de ignorar estos costos puede distorsionar la estimación de retornos reales.
Para el lector peruano, este análisis tiene relevancia directa en el contexto de mercados locales como el de bonos o derivados de índices. Aunque los instrumentos de inversión en el Perú aún no son tan complejos como en Estados Unidos, los costos ocultos en la estructura de precios pueden afectar la rentabilidad de estrategias de inversión. Por ejemplo, un inversionista que adquiera opciones sobre el índice de precios de bolsa podría estar subestimando el costo real de mantener esa posición, especialmente si el vencimiento cae en diciembre. La presencia de una franja de costos fija, como la detectada en el estudio, sugiere que los retornos observados pueden no reflejar el verdadero costo de operación. Esto implica que, al evaluar cualquier estrategia de inversión, se debe considerar no solo el rendimiento esperado, sino también el costo implícito asociado a la estructura de precios en el mercado. En un entorno donde los mercados están en proceso de maduración, esta conciencia puede ayudar a tomar decisiones más informadas y menos vulnerables a sesgos.
El estudio no ofrece soluciones directas, pero abre una ventana para una revisión más rigurosa de los modelos de precios en derivados. Para inversores peruanos, el mensaje es claro: los datos pueden parecer claros, pero el costo real detrás de cada precio no siempre está visible.