Según Gestión Tu Dinero, en agosto de 2026, 145.318 jubilados del Decreto Ley N° 19990 recibirán la Bonificación por Edad Avanzada (BEA), un beneficio que se activa automáticamente para quienes cumplen 80 años. Este monto representa el 25% de la pensión que el asegurado recibía al momento de alcanzar esa edad. Por ejemplo, si el pensionista obtenía S/800 en ese momento, la bonificación corresponde a S/200, elevando así su ingreso mensual a S/1.000. El valor se integra directamente al pago habitual de la pensión, sin necesidad de acciones adicionales por parte del beneficiario.
El sistema de otorgamiento es automático: una vez que el jubilado cumple los 80 años y satisface los requisitos establecidos, la Oficina de Normalización Previsional (ONP) realiza el reconocimiento sin que se requiera una solicitud formal. Este mecanismo garantiza que los beneficiarios no deban actuar de forma activa para acceder al beneficio. De esta forma, el proceso es transparente y directo, asegurando que los pensionistas que cumplen con los criterios reciban el monto sin intervención personal. Es importante destacar que esta bonificación no se extiende a quienes reciben pensiones por viudez, orfandad o ascendencia, lo cual limita su alcance a un grupo específico dentro del sistema.
Para los habitantes de Perú, este beneficio representa una oportunidad clave para mejorar la estabilidad financiera de los adultos mayores. Muchos jubilados dependen de ingresos fijos que, en algunos casos, no alcanzan a cubrir gastos básicos. La adición de un 25% a su pensión puede generar un impacto real en su calidad de vida, especialmente en contextos donde el costo de vida crece. No obstante, es fundamental que los pensionistas conozcan si su situación cumple con los requisitos, ya que el beneficio no se aplica universalmente. La ONP ofrece asistencia mediante línea telefónica (01) 634-2222, opción 1, de lunes a viernes, de 8 a 5.30, o a través de su plataforma en línea, onpvirtual.
Este tipo de beneficio, aunque estructurado para grupos específicos, refleja el esfuerzo del sistema previsional por reconocer y fortalecer el aporte de los adultos mayores al entorno social. Para los peruanos, especialmente en zonas donde la pobreza y el acceso a servicios son desiguales, cada incremento en el ingreso mensual puede ser un paso significativo hacia una vida más segura y digna.
