Según Gestión Tu Dinero, el pago de pensiones por la Ley N° 19990 no se realizará en agosto de 2026, ya que el cronograma oficial aún no ha sido publicado. Sin embargo, se ha adelantado información sobre el tránsito entre sistemas previsionales, bajo el marco de la Ley N° 32123. La Oficina de Normalización Previsional (ONP) ha emitido el Reglamento Operativo de Traslados, que establece cómo los afiliados podrán moverse entre el Sistema Nacional de Pensiones (SNP) y el Sistema Privado de Pensiones (SPP). Este paso fortalece el Sistema Integral Previsional Peruano (SIPP), al permitir una transición voluntaria, clara y estructurada entre ambos regímenes.
El proceso de asesoría y recepción de solicitudes comenzará oficialmente el 1 de junio de 2027. En ese momento, todos los afiliados podrán iniciar una solicitud de traslado, sin necesidad de cumplir un periodo mínimo. Para las solicitudes posteriores, se exigirá un periodo mínimo de permanencia de 24 meses en el régimen actual. El trámite se gestionará exclusivamente a través de la Plataforma de Afiliación Segura y Transparente (PAST), un espacio digital que integra la afiliación y los cambios de régimen. Este sistema garantiza transparencia en el proceso y evita intermediarios no autorizados.
El traspaso no está permitido para personas que ya reciben pensión por jubilación o invalidez, ya que el régimen ya ha asumido su derecho a cobro. Esto significa que, en caso de que un pensionista ya reciba una pensión, no podrá acceder a un cambio de sistema. La Superintendencia de Bienestar Social (SBS) seguirá emitiendo instrucciones complementarias, con el objetivo de que el proceso sea seguro, claro y basado en decisiones informadas por parte de los ciudadanos.
Para los peruanos que dependen de sus pensiones, este marco representa una oportunidad de revisar su situación previsional. Aunque el pago de agosto 2026 aún no está definido, el sistema ahora permite mayor control sobre cómo se gestionan sus ahorros y beneficios. Si un trabajador o jubilado está afiliado al SNP y busca mayor flexibilidad, puede evaluar si el SPP ofrece mejores condiciones, siempre que cumpla con los requisitos. La clave está en entender que el cambio no es automático, sino que requiere análisis personal y tiempo mínimo de permanencia. Esto incentiva una toma de decisiones consciente, basada en datos reales y no en suposiciones.
