Según Bloomberg Línea, la capitalización bursátil de Nvidia (NVDA) alcanzó los US$5.69 billones en la apertura del jueves, tras superar el umbral de US$5.5 billones. Este hito se produjo en un contexto de renovado entusiasmo por el avance de la inteligencia artificial, junto con señales de que Estados Unidos podría relajar parcialmente sus exportaciones de chips avanzados a China. Las acciones de la empresa subieron casi 2,7% en el inicio de la sesión, cerrando en una cotización récord de US$231,92.
La subida se intensificó tras revisiones positivas de múltiples bancos de inversión, que elevan sus precios objetivos para la acción. El consenso de Wall Street indica que 95% de las recomendaciones activas son de compra, con un precio objetivo promedio a 12 meses de US$273,17, frente a una cotización actual cercana a US$226. Este margen de valorización ha generado un retorno acumulado de aproximadamente 67% en los últimos 12 meses. El impulso también fue impulsado por resultados de Cisco Systems, que reportó un aumento de sus proyecciones de ventas, vinculadas a la creciente demanda de infraestructura tecnológica impulsada por la IA.
El crecimiento de Nvidia no se limita a los mercados estadounidenses. Las expectativas de un posible alivio regulatorio en el acceso a chips H200 en China han sido clave. La participación de Jensen Huang, fundador de Nvidia, en la delegación empresarial del presidente Donald Trump en Beijing ha alimentado especulaciones sobre una posible apertura en las restricciones tecnológicas entre Estados Unidos y China. Además, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, señaló que ambas potencias discuten mecanismos para acelerar inversiones en sectores clave, lo que podría influir en la disponibilidad de componentes tecnológicos a nivel global.
Para los inversores peruanos, este escenario representa una señal de que el mercado global sigue priorizando las tecnologías de vanguardia, especialmente en áreas como la inteligencia artificial. Aunque el Perú no es un centro de producción directa de chips, las inversiones en infraestructura digital y la formación de talentos en sectores tecnológicos están ganando fuerza. El crecimiento de empresas como Nvidia refleja una tendencia global que también afecta a las economías emergentes. Esto exige que los peruanos evalúen con mayor atención las oportunidades de inversión en tecnologías digitales, así como los riesgos asociados a la volatilidad de mercados tecnológicos. La exposición a activos de alto rendimiento, aunque limitada, puede ser parte de una estrategia de diversificación en entornos de crecimiento sostenido.
El caso de Nvidia ilustra cómo los avances tecnológicos pueden generar movimientos significativos en mercados financieros, incluso cuando los factores geopolíticos o económicos son complejos. En un entorno donde la IA se convierte en un pilar de innovación, el Perú debe considerar cómo integrar estos desarrollos en su modelo de crecimiento económico, sin perder de vista la estabilidad y el desarrollo sostenible.
