Según Bloomberg Línea, las acciones de Nubank (NU) registran una caída de 6,03% hasta US$12,19, tras el cierre del primer trimestre, y han descendido un 27% en lo que va del año. El informe revela que la empresa alcanzó una utilidad neta de US$871 millones, bajo el promedio esperado por el mercado, mientras que el margen financiero ajustado por riesgo se redujo a 9,5%, desde 10,5% en el trimestre anterior. El equipo de JPMorgan, encabezado por Yuri Fernandes, señala que el resultado representa una disminución de aproximadamente 15% en el EBIT, derivada principalmente de mayores provisiones, pero también destaca que la entidad ha reforzado sus reservas para enfrentar incertidumbres en el entorno financiero.
Los indicadores contables reflejan un acentuado deterioro en la calidad de la cartera de créditos. El porcentaje de créditos en etapas de riesgo Stage 2 y 3 pasó de 3,5% a 6,7% en un trimestre, y la morosidad entre los 15 y 90 días creció de 4,1% a 5%. Estas cifras, utilizadas por instituciones bancarias para evaluar el riesgo de incumplimiento, muestran una evolución negativa en la sostenibilidad de sus préstamos. Gustavo Schroden, analista de Citibank, considera que las provisiones superaron el crecimiento de créditos, indicando un aumento del costo operativo en la gestión de los créditos no garantizados. Este fenómeno ha generado tensiones en el mercado sobre si las medidas de fortalecimiento de reservas son una estrategia proactiva o una señal de que el crecimiento de Nubank está siendo impulsado por riesgos crecientes.
Para los inversionistas peruanos, este escenario plantea una reflexión clave: aunque las fintechs latinoamericanas han mostrado crecimiento acelerado, su estructura de riesgo debe ser evaluada con rigor. La experiencia de Nubank puede servir como ejemplo de cómo un crecimiento rápido, sin controles adecuados en la calidad de la cartera, puede derivar en una presión sobre los márgenes y una pérdida de valor en el mercado. En un contexto donde el entorno financiero se vuelve más volátil, los inversores deben prestar atención no solo al crecimiento de ingresos, sino también a las señales de deterioro en la gestión de riesgos. Los peruanos que operan en mercados digitales o consideran inversiones en plataformas tecnológicas deben analizar con precisión los indicadores de riesgo y la estabilidad de las reservas, para evitar posibles caídas en el valor de sus activos.
Este caso demuestra que el éxito de una fintech no se mide solo por su expansión, sino por la capacidad de mantener un equilibrio entre crecimiento y gestión de riesgos. En el Perú, donde el acceso al crédito y las innovaciones digitales están en ascenso, entender estos mecanismos es clave para tomar decisiones informadas.
