Según CNBC Markets, las plataformas de streaming están redefiniendo su estrategia de valorización de usuarios, pasando de considerar al cliente que paga más como el más valioso, hacia aquellos que consumen mayor cantidad de contenido. Este cambio se produce gracias a la integración de publicidad dentro de sus planes, donde los ingresos por anuncios se vinculan directamente al tiempo que un usuario pasa viendo contenidos. Cada hora de visualización genera una oportunidad de venta de publicidad, lo que hace que el comportamiento de consumo sea un indicador clave de valor económico.
En marzo de 2026, Netflix elevó su precio para el plan estándar sin publicidad hasta aproximadamente 20 dólares mensuales, frente a un plan con publicidad a 9 dólares. Esta decisión no solo refleja una estrategia de precios, sino una señal clara de que el tiempo invertido por los usuarios es más relevante que el monto pagado. Kevin Krim, director ejecutivo de EDO, empresa especializada en medir el impacto publicitario, afirma que los usuarios en el plan con anuncios generan ingresos al menos equivalentes, y a veces superiores, a los que no ven publicidad, siempre que estén activamente inmersos en el contenido.
A diferencia de años anteriores, cuando rechazaba la publicidad, Netflix ha acelerado su inserción de esta línea de ingresos, desarrollando una red de anuncios que se adapta a su enorme base de usuarios. En su informe de accionistas del cuarto trimestre de 2025, la compañía indicó tener más de 325 millones de suscriptores en todo el mundo, y en el primer semestre de 2025, su audiencia consumió más de 95 mil millones de horas de contenido. Este volumen de uso brinda una ventaja competitiva significativa, ya que permite una generación sostenida de ingresos por publicidad.
Greg Peters, co-director ejecutivo de Netflix, destacó que la brecha entre los usuarios que pagan sin publicidad y aquellos que la aceptan está cerrándose, y que este proceso es una de las mayores oportunidades del futuro de la empresa. Mientras que compañías como Hulu, Paramount, Warner Bros. Discovery y Comcast ya han implementado modelos híbridos, Netflix se posiciona con una ventaja por su escala y el alto nivel de compromiso de sus usuarios.
Para los inversores y consumidores peruanos, esta evolución es un indicador clave: no se trata solo de precios, sino de cómo el uso del servicio afecta directamente al valor generado. Si bien muchos usuarios aún priorizan la experiencia sin publicidad, el crecimiento de contenidos y la capacidad de Netflix para convertir cada hora de visualización en ingresos sugieren que el modelo está ganando estabilidad. Esto implica que el valor de una suscripción no está en el monto inicial, sino en el compromiso diario con el servicio. En un mercado peruano donde el acceso a contenidos digitales es cada vez más frecuente, entender este modelo ayuda a tomar decisiones más informadas sobre el tiempo y los recursos invertidos en entretenimiento.
