Segun Gestión, Nestlé ha redefinido su estrategia en el sector de café infantil y familiar en Perú, impulsando una nueva línea de productos premium bajo la marca Nescafé Gold. Esta iniciativa, que comenzó en junio del año pasado, busca cerrar una brecha clave entre el mercado premium y el acceso masivo de hogares peruanos. Aunque Nescafé Gold ya lidera la categoría de cafés de alto valor en canales modernos, su disponibilidad se limitaba a formatos específicos, como frascos de 190, 95 y 50 gramos. Estos productos, aunque bien recibidos en tiendas especializadas, no alcanzaban a la mayoría de los consumidores en el entorno tradicional.
La ejecutiva Alejandra Montoya, responsable de Cafés, Culinarios y Bebidas en Perú y Bolivia, destacó que el 70% de las ventas del sector de café en el país se registran en el canal tradicional, que incluye bodegas, mercados y puntos de venta de bajo costo. Para adaptarse, Nestlé ha ampliado la oferta de Nescafé Gold a presentaciones más pequeñas y accesibles, especialmente en el mercado de bodegas. Una de estas versiones, de 11 gramos, se comercializa a un precio sugerido de 2,80 soles, un costo diseñado para integrarse naturalmente en el presupuesto familiar. Otras presentaciones, de 135 y 45 gramos, se orientan a autoservicios, donde el precio de venta es ligeramente superior, alineándose con el perfil de consumo en esos puntos.
Este enfoque refleja una transformación estratégica: pasar de una oferta premium de nicho a una disponibilidad democrática, sin sacrificar calidad o valor percibido. El objetivo no es solo incrementar ventas, sino crear una conexión más profunda con familias que priorizan la nutrición diaria y el consumo de productos cotidianos. El café, en este contexto, se convierte en un instrumento de bienestar, especialmente en contextos donde la alimentación infantil es un tema de alto interés social.
Para los peruanos, este movimiento representa una oportunidad real: un producto premium, como el Nescafé Gold, que antes era inalcanzable para muchos hogares, ahora está disponible en formatos que se ajustan al presupuesto real. Especialmente en Lima y en zonas del sur, donde el consumo de café es más tradicional, esta estrategia puede transformar la forma en que las familias integran el café en su rutina diaria. No solo se trata de un cambio en el producto, sino de una aproximación al mercado que responde a las necesidades reales de los consumidores, sin sacrificar el valor que ofrece la marca.