Segun CNBC Markets, el buque de la Armada estadounidense USS Abraham Lincoln estableció un nuevo récord al permanecer más de 260 días consecutivos en alta mar sin realizar un puerto de parada. Este logro se produjo mientras participaba activamente en la operación Epic Fury y en misiones de seguridad marítima en el Medio Oriente. El buque, visible en San Diego el 8 de octubre, fue clave para mantener la presencia naval en una zona de alta tensión geopolítica.
Las autoridades saudíes informaron que, el miércoles, una instalación administrativa de la empresa petrolera Saudi Aramco fue atacada durante la noche. El incidente ocurrió en Dhahran, una ciudad de la costa este del país, y generó un incendio, aunque no se registraron heridos. El Ministerio de Energía saudí confirmó que el daño se limitó a las estructuras del edificio, sin afectar a personal ni a infraestructuras críticas. Este ataque se enmarca en una serie de operaciones recientes por parte de los hutis, una milicia de Yemen respaldada por Irán, que han intensificado sus acciones contra objetivos saudíes.
En los últimos días, los hutis han llevado a cabo ataques en aeropuertos de la capital, Riyadh, causando múltiples víctimas fatales, cancelaciones de vuelos y daños en edificios. El aeropuerto internacional de King Khalid permanece cerrado hasta el sábado. La escalada de violencia en Yemen ha reactivado enfrentamientos directos entre los hutis y el gobierno reconocido internacionalmente, en un contexto ampliado por la confrontación entre Estados Unidos y Irán.
El jefe del Cuerpo de Guardia Revolucionario Islámico (IRGC), Ali Ozmaei, declaró que Teherán está "contando los momentos" hasta poder atacar barcos estadounidenses. En una entrevista transmitida, afirmó que si los EE.UU. consideran que el estrecho de Hormuz está abierto, "dejen que se acerquen". Señaló que están esperando que los barcos de la Armada estadounidense entren al paso del estrecho, para posteriormente actuar. Informaciones de The Wall Street Journal indican que Irán ha reforzado las defensas en sitios estratégicos, incluyendo instalaciones nucleares, y ha advertido a autoridades regionales que responderá a cualquier acción estadounidense con medidas de represalia en el Medio Oriente.
Para los inversionistas y ciudadanos peruanos, este escenario subraya la importancia de la estabilidad marítima en las rutas comerciales globales. Aunque el Pacífico no está directamente afectado, los movimientos de poder en el Medio Oriente influyen en los precios de combustibles, la seguridad de las cadenas de suministro y las políticas de inversión internacional. Los mercados financieros, al detectar tensiones regionales, pueden reaccionar con volatilidad. En el contexto peruano, donde las exportaciones de productos agrícolas y minerales dependen de rutas marítimas y del equilibrio global, cualquier escalada podría afectar los costos de transporte y la competitividad de nuestros bienes. La vigilancia de estas dinámicas es clave para mantener una toma de decisiones informada en el ámbito de inversiones y economía familiar.
