Según Gestión, Nativo Resources, minera listada en el mercado AIM de Londres, ha cerrado un acuerdo estratégico con Chancery Royalty, empresa de regalías de oro y plata basada en Bermudas, para avanzar en la explotación de oro en cuatro regiones del Perú. El financiamiento necesario para finalizar la construcción y puesta en marcha de la Fase 1 de la planta de procesamiento La Patona en Acarí, Arequipa, asciende a US$ 3.5 millones. Este capital será entregado por Chancery en cambio de una participación en los ingresos brutos del proyecto.
Hasta que se alcance un acumulado de 3.034 onzas de oro producidas por La Patona, Chancery recibirá el 6% de los ingresos brutos generados por la operación. Posteriormente, dicha participación se reducirá a un 1,5% para todo el período restante de vida útil de la planta. Nativo Resources no posee derecho a recomprar esta regalía. Además, Chancery invertirá £600.000 para adquirir el 16% de la acción de Nativo, otorgándole también un derecho de preferencia sobre futuras fases de expansión de la planta y sobre la cartera de proyectos mineros de la empresa.
La planta La Patona opera mediante lixiviación por cianuración y cuenta con una capacidad inicial de 70 toneladas diarias (TPD). Se encuentra ubicada a unos 45 kilómetros de la concesión aurífera de Tesoro, propiedad de Nativo. Aunque la empresa ya ha realizado inversiones previas en el sitio, el nuevo capital cubre los recursos necesarios para comenzar operaciones. La puesta en marcha está programada para el segundo trimestre del 2027.
El director ejecutivo de Nativo, Stephen Birrell, destacó que la Fase 1 generará un flujo de caja que permitirá financiar las próximas fases de expansión, incluyendo la Fase 1a y la Fase 2, que eventualmente alcanzarán una capacidad de 350 toneladas diarias. Este modelo evita la necesidad de futuros acuerdos de financiamiento externo, consolidando la viabilidad financiera a largo plazo. La acción de Nativo ha registrado un aumento del 160% en valor tras el anuncio del acuerdo.
Para los inversores peruanos, este desarrollo representa una señal clara de crecimiento en la cadena minera local. La entrada de capitales de empresas internacionales, combinada con la presencia de tecnologías avanzadas en el proceso de extracción, refuerza la viabilidad de proyectos de oro en zonas rurales. Aunque el retorno de inversión depende de factores como los precios del oro y las condiciones operativas, este caso muestra cómo el sector minero puede integrarse con estructuras de capital más estables y sostenibles, sin depender de financiamientos recurrentes. Es un ejemplo práctico de cómo el modelo de asociación puede impulsar desarrollo económico en comunidades peruanas con potencial mineral.
