Según CNBC Markets, el índice Nasdaq Composite registró una caída significativa el jueves, descendiendo más del 5% y finalizando con una pérdida superior al 11% respecto a su nivel récord alcanzado el mes anterior. En el ámbito de Wall Street, cualquier declive superior al 10% se clasifica como corrección, mientras que una reducción del 20% marca el inicio de una crisis de mercado. En los últimos diez episodios de corrección, las caídas en 2025, 2022, 2020 y 2018 fueron seguidas por una mayor actividad de ventas en los primeros días siguientes. No obstante, en seis de los casos, el Nasdaq recuperó fuerza en los siguientes seis meses, logrando un avance promedio del 9.41% en los tres meses posteriores y del 17.03% en seis meses. La excepción fue el período de enero de 2022, en el que el índice perdió un 18.3% en los siguientes seis meses y finalizó con una caída anual de 24.3%.
El desplome del Nasdaq se vinculó directamente al resultado de las elecciones de medio término en Estados Unidos, donde los demócratas ganaron control tanto de la Cámara de Representantes como del Senado. En Texas, Gina Hinojosa fue electa gobernadora tras promover una moratoria inmediata sobre el desarrollo de centros de datos. Esta medida genera preocupación en el sector de inteligencia artificial, ya que las restricciones estatales podrían ralentizar la construcción de infraestructuras clave. Frank Cappelleri, fundador de CappThesis, analizó las 13 rondas de elecciones de medio término desde 1974 y halló que, en 12 ocasiones, el Nasdaq mostró una recuperación en los doce meses posteriores al voto. Solo en 2018 se registró un escenario distinto: tras el triunfo demócrata en la Cámara, el índice sufrió una fuerte caída en diciembre, pero finalizó el año con una subida del 15% respecto al punto inicial.
Este comportamiento histórico sugiere que, aunque los mercados pueden experimentar fluctuaciones intensas tras elecciones, la tendencia general se orienta hacia una recuperación a mediano plazo. Para los inversores peruanos, este panorama refleja la importancia de mantener una postura diversificada y no depender exclusivamente de sectores tecnológicos. Las decisiones políticas en Estados Unidos, aunque no tienen efectos directos en el mercado peruano, pueden influir en las condiciones globales de inversión, especialmente en sectores vinculados a la innovación digital. Por ello, es clave monitorear el entorno internacional para ajustar estrategias de inversión. La volatilidad en mercados de alto rendimiento no debe ser ignorada, pero tampoco debe convertirse en motivo para cerrar posiciones sin análisis profundo. El contexto global, incluyendo cambios en políticas regulatorias, puede afectar directamente a las empresas que operan en entornos digitales, lo que exige una evaluación cuidadosa de riesgos y oportunidades.
