Según Gestión, las micro y pequeñas empresas (mypes) han consolidado su presencia en el mercado de factoring, representando el 84.9% de las compañías que han acudido a este mecanismo de financiamiento entre enero y julio de 2026. A pesar de su amplia participación en número, su aporte al volumen total de recursos movilizados se mantiene por debajo del 26.5%. Este dato revela una brecha entre la cantidad de empresas que utilizan el servicio y el monto real de financiamiento que logran obtener. El crecimiento en el monto negociado por mypes alcanzó un 65.8% respecto al mismo periodo del año anterior, indicando una expansión en su actividad. Sin embargo, el total de financiamiento captado por este segmento se estima en S/ 8,500 millones, frente a un mercado global de factoring de aproximadamente S/ 32,000 millones en el mismo periodo.
La diferencia entre el número de mypes y el volumen de recursos movilizados se debe, en gran medida, a las dimensiones de sus operaciones comerciales. Las micro y pequeñas empresas suelen gestionar volúmenes de ventas más reducidos en comparación con empresas medianas y grandes. Esto influye directamente en el tamaño de las facturas que pueden negociarse a través del factoring. El mecanismo permite adelantar el cobro de ventas realizadas, pero su eficacia en términos de financiamiento depende del valor de las operaciones. Mientras una empresa de tamaño considerable puede estructurar contratos con montos elevados, las mypes tienden a operar en escala más limitada, lo que reduce el monto total de facturas que pueden ser movilizadas.
Para el lector peruano, este panorama plantea una reflexión clave: aunque las mypes son las más numerosas en el uso del factoring, su capacidad para acceder a recursos financieros significativos se ve limitada por el tamaño de sus operaciones. En un contexto donde el crecimiento económico depende de la dinamización de las pequeñas empresas, este desequilibrio podría obstaculizar su desarrollo sostenido. Los inversores y emprendedores deben considerar que el acceso a financiamiento no solo depende de la demanda de servicios, sino también de la escala de sus negocios. Es fundamental que las instituciones financieras y las políticas públicas desarrollen soluciones adaptadas a este segmento, que permitan no solo conectar, sino también ampliar el valor de las operaciones que realizan. De esta manera, el potencial de las mypes podría transformarse en un motor de crecimiento más equilibrado y real.
