Según Gestión, el sector de electrodomésticos en Perú está posicionando una campaña comercial intensa para junio, impulsada por la coincidencia entre el Mundial 2026 y el Día del Padre. Aunque el impacto no alcanzará los niveles de 2018 —cuando la clasificación de Perú generó un impulso de más del 30% en ventas de televisores—, las cadenas esperan un crecimiento entre un 20% y un 25% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este escenario se fundamenta en la estrategia de combinación de eventos, donde el consumo familiar se alinea con el entusiasmo deportivo. Empresas como Grupo EFE, operadora de Tiendas EFE y La Curacao, han confirmado que el televisor será el producto más afectado por el movimiento. Su liderazgo en el gasto familiar está consolidado, especialmente en contextos de renovación de hogares y compras de entretenimiento.
El fenómeno de 2018, cuando el equipo nacional participó en Rusia, representa un punto de referencia clave. En ese entonces, las ventas de televisores en el mercado de la selva, según datos de Credivargas, superaron el 30% de crecimiento. Sin embargo, el entorno actual no replica esas condiciones. La economía peruana ha evolucionado, con un perfil de consumo más diversificado y menos susceptible a movimientos de impacto puntual. La diferencia radica en que en 2018 el apoyo era más directo y la sensación de pertenencia al equipo nacional era más fuerte. Hoy, el interés se mide más por la participación de eventos globales, combinados con tradiciones familiares. Esta mezcla no solo aumenta la visibilidad, sino que también permite una mayor duración del efecto, extendiéndose a otros productos como audífonos, juegos de video y sistemas de sonido.
Para los peruanos, este panorama revela una oportunidad estratégica. El mercado tecnológico no solo responde a eventos deportivos, sino que también refleja necesidades cotidianas. La inversión en tecnología de hogar, especialmente en dispositivos que facilitan el entretenimiento, está creciendo. En un contexto donde el ingreso familiar se mantiene estable y las compras se gestionan con mayor conciencia, los productos que vinculan el deporte con la vida diaria pueden convertirse en un punto de conexión clave. Así, no solo se está impulsando el consumo, sino que también se está reforzando una cultura de uso compartido de tecnología. Los peruanos, al consumir televisores durante celebraciones familiares, están participando en una dinámica que va más allá del producto: se trata de una experiencia social que se reproduce en cada hogar. Este enfoque puede guiar decisiones de compra más conscientes, alineadas con valores de comunidad y diversión.
