Según Bloomberg Línea, el múltiplo forward P/E del S&P 500 ha descendido de 22 a 19 veces en lo que va de año, según un análisis reciente de Goldman Sachs. Este indicador, que mide el precio de las acciones frente a las ganancias esperadas en los próximos doce meses, ha registrado una reducción notable a pesar de que el índice ha generado un retorno acumulado del 14% en el mismo periodo. La cifra actual coincide con el promedio histórico de los últimos diez años, lo que sugiere una reevaluación del mercado respecto a la viabilidad de las proyecciones de rentabilidad corporativa.
La caída del múltiplo se vincula directamente al alza de tasas de interés, que ha incrementado la prima de riesgo sobre las acciones del S&P 500, manteniéndola estable en torno al 3% durante los últimos dos años. Este factor ha generado una reacción en el valor de las acciones, ya que los inversores ahora demandan mayores beneficios por asumir el riesgo. Además, el modelo de Goldman Sachs identifica una creciente incertidumbre sobre si las altas ganancias registradas por ciertas empresas pueden mantenerse a largo plazo. El crecimiento de la inversión en inteligencia artificial, por ejemplo, ha impulsado rendimientos que podrían no ser sostenibles en función de los flujos reales de caja de las compañías.
El análisis también destaca una reducción significativa en el crecimiento esperado de las ganancias por acción del S&P 500. De un 36% este año, el pronóstico se ha ajustado a un 11% para 2027, según las proyecciones del equipo de investigación del banco. Esta evolución refleja una mayor cautela en los escenarios futuros, especialmente cuando se consideran los niveles históricos de rentabilidad. El modelo macroeconómico de Goldman Sachs señala que el mercado actual descontaría un retorno sobre el patrimonio (ROE) de 22%, cifra que, aunque alta en comparación con el pasado, se sitúa dos puntos porcentuales por debajo del nivel registrado en años anteriores.
Para los inversores peruanos, este escenario ofrece una señal clave sobre el comportamiento del mercado global. Aunque el S&P 500 ha mostrado una buena performance en términos de rentabilidad, la reducción del múltiplo sugiere que los precios de las acciones están siendo reajustados por una mayor percepción de riesgo y menor confianza en la sostenibilidad de los beneficios corporativos. Este contexto es relevante para quienes están considerando inversiones en acciones extranjeras o en sectores que dependen fuertemente de la tecnología. Si bien el mercado no está en una caída abrupta, su enfoque más conservador puede influir en la disponibilidad de capitales en el corto plazo, especialmente en entornos de alta volatilidad.
