Según Gestión, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) avanza en una propuesta para modificar la Tarifa Unificada por Uso de Aeropuerto (TUUA) de transferencia internacional en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez. Esta tarifa, actualmente establecida en US$ 10.05 por pasajero (sin IGV), ha generado tensiones entre aerolíneas y Lima Airport Partners (LAP), operador del aeropuerto. Mientras las compañías aéreas argumentan que el costo afecta su competitividad y han rechazado incorporarla en los precios de sus boletos, LAP sostiene que el cobro se deriva de un contrato y es esencial para garantizar servicios de conexión para pasajeros.
El titular del MTC, José Angello Tangherlini, confirmó que su equipo ha realizado reuniones con LAP, aerolíneas y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). En ellas, se acordó desarrollar una propuesta que permita reducir significativamente la TUUA, con el objetivo de fortalecer la viabilidad del aeropuerto como nodo de transferencia. Según Tangherlini, el enfoque no se limita a bajar el monto, sino que también busca que las aerolíneas incluyan la tarifa en sus tarifas de pasajes. Esta medida, según el ministro, mejoraría la experiencia del usuario al evitar costos adicionales al momento de la llegada o salida.
Las aerolíneas, al ser parte directa del proceso, han mostrado disposición para integrar el costo en sus ofertas. Tangherlini destacó que su conversación con las líneas aéreas tuvo lugar apenas una semana antes de esta declaración, y que existe un alto grado de apertura para alcanzar un acuerdo que beneficie al sector aeroportuario. La propuesta contempla que la tarifa pueda reducirse de US$ 10.05 a US$ 6.40, cifra que LAP ya ha sugerido como opción viable.
Para el lector peruano, esta iniciativa tiene un impacto directo en la movilidad diaria. Muchos viajeros que utilizan el Jorge Chávez como punto de conexión, especialmente en trayectos internacionales o entre regiones, enfrentan costos ocultos o inesperados. Si la nueva tarifa se implementa, podría simplificar el proceso de viaje, reduciendo la carga financiera de los pasajeros y potenciando la competitividad del aeropuerto en el mercado regional. Además, al alinear los costos con las realidades del sector, se fortalece la confianza de los usuarios en un sistema que prioriza la transparencia y la eficiencia. En un contexto donde el transporte aéreo sigue siendo clave para el desarrollo económico del país, esta medida podría ser un paso clave para hacer más accesibles y fluidas las conexiones aéreas en Lima.
