Según Gestión, Minna, la cadena peruana de belleza especializada en productos coreanos, alcanzó una facturación de 170 millones de soles en el primer semestre de 2026, registrando un crecimiento anual del 160%. Desde su fundación en 2013 por Nelly Frayssinet, la marca ha ido expandiéndose por distintas regiones del país, comenzando con una tienda en Miraflores y posteriormente incorporando puntos en San Miguel (2023), Independencia (2024), Chiclayo y Santa Anita (2025), y en 2026 en Trujillo (Jockey Plaza) y Arequipa, llegando así a ocho establecimientos operativos. Este impulso se debe al auge del mercado de K-Beauty, que ha generado una demanda creciente en distintas provincias, con un aumento del 15% en ventas durante el primer semestre de 2026 frente al año anterior.
La empresa ha implementado una estrategia de adaptación ante las condiciones económicas y logísticas que afectan al sector. Con el Fenómeno de El Niño previsto hacia finales de 2026 y principios de 2027, Minna ha decidido reducir entre un 10% y un 15% el volumen de importaciones en comparación con el año anterior. Esta medida no afecta la disponibilidad de productos, sino que busca mitigar riesgos asociados a aumentos en aranceles y costos de transporte. Para garantizar el suministro, la cadena ha establecido acuerdos con proveedores nacionales y subdistribuidores coreanos que puedan cubrir brechas durante la espera de mercancías importadas.
La ejecutiva Nelly Frayssinet destacó que la evaluación de impacto regional es clave para el desarrollo estratégico. A finales de septiembre de 2026, visitará las tiendas ubicadas en zonas del norte del país, donde ya se ha registrado una disminución en ventas en una de las unidades, mientras otra mantiene niveles estables. Su análisis apunta a que "si vas de menos a más, reduces el riesgo", lo que refleja una postura proactiva frente a incertidumbres climáticas y económicas.
Para los consumidores peruanos, este escenario ilustra cómo las cadenas de retail especializadas están reorganizando sus operaciones ante condiciones externas. La creciente demanda de productos asiáticos, especialmente en cuidado personal, demuestra una evolución en los hábitos de compra. Sin embargo, las variaciones en el clima y los costos logísticos también obligan a las empresas a ser más ágiles, diversificando sus cadenas de suministro. Este caso de Minna sirve como ejemplo de cómo el mercado local puede responder a tendencias globales, mientras adapta sus procesos a los desafíos internos.
