Según Gestión, el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace) identifica en la reorganización del Ministerio del Ambiente una ventana clave para resolver las barreras que ralentizan sus procesos de certificación ambiental. La entidad, que opera dentro del sector ambiental, señala que la normativa vigente requiere actualización para acelerar las evaluaciones técnicas. Uno de los actores clave en este escenario es la Autoridad Nacional del Agua (ANA), cuya opinión vinculante influye directamente en las decisiones del Senace. A pesar de que la ANA opera bajo el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, su intervención es esencial en los estudios ambientales que deben ser aprobados previo a cualquier proyecto minero.
El 70% de los pronunciamientos técnicos de la ANA se emiten fuera del plazo legal establecido, lo que genera incertidumbre en los procesos de certificación. En escenarios negativos, el Senace es obligado a rechazar estudios que ya han sido validados por su propia institución y por otras entidades evaluadoras. Esta situación ha sido reconocida por Juan Carlos Castro, jefe de la ANA, quien admitió que los evaluadores no aplican criterios homogéneos en sus análisis. Para mitigar este problema, se prevé la aprobación de guías técnicas que estandaricen los procesos de evaluación. Silvia Cuba, presidenta del Senace, destacó que la claridad en las reglas, independientemente de los cambios de personal, es un pilar fundamental para garantizar transparencia y confiabilidad en los procesos ambientales.
Este panorama tiene implicaciones directas para los inversores y operadores en zonas mineras del Perú. Las decisiones de las autoridades ambientales no solo afectan la viabilidad de proyectos, sino que también influyen en el tiempo que toman las inversiones para materializarse. Para los operadores mineros, una certificación más ágil y predecible significa menor riesgo y menor costo operativo. Además, el hecho de que el Senace ya coordine directamente con instituciones como el Sernanp indica una estrategia de alineación entre distintos actores del sistema ambiental. Esta coordinación puede reducir conflictos y mejorar la eficiencia en la gestión de impactos ambientales.
Para el lector peruano, esto significa que las decisiones ambientales no son solo cuestiones técnicas, sino que también moldean el entorno de inversión. Al tener un sistema más transparente y basado en reglas claras, se fortalece la confianza en el proceso de desarrollo sostenible. Los proyectos mineros, que representan una parte significativa de la economía nacional, pueden avanzar con mayor estabilidad, siempre que las autoridades respeten los plazos y los estándares establecidos. Así, la modernización del sector ambiental no es solo una reforma institucional, sino una herramienta clave para el crecimiento económico equilibrado.
