Segun Gestión, el Ministerio de Energía y Minas (Minem) dio a conocer una propuesta de reglamento que reemplazará el marco normativo vigente desde 2004 en el sector de exploración y explotación de hidrocarburos. Este texto, publicado en el Diario Oficial El Peruano bajo la Resolución Ministerial N.° 240-2026-MINEM/DM, busca alinearse con avances tecnológicos y prácticas operativas que han transformado la industria en las últimas dos décadas. La iniciativa prevé una revisión integral del sistema actual, integrando actualidades técnicas y mejorando la eficiencia en la extracción y recuperación de recursos.
Uno de los pilares clave de la nueva propuesta es la inclusión explícita de regulaciones para actividades costeras, conocidas como offshore. El Minem señala que este tipo de operaciones presenta condiciones específicas en cuanto a seguridad, impacto ambiental y gestión de riesgos, por lo que el nuevo reglamento debe considerar estas dimensiones. La norma busca establecer estándares claros y aplicables que reflejen la realidad operativa actual, evitando brechas entre lo establecido y lo ejecutado en el terreno.
La propuesta será objeto de una consulta pública durante los próximos 30 días calendarios, mediante el cual se recibirán opiniones de empresas, instituciones públicas y ciudadanos. La Dirección General de Hidrocarburos será responsable de recopilar y analizar todos los aportes antes de que el ministerio decida sobre su aprobación. Este proceso permite una participación amplia y transparente, asegurando que las decisiones finales tengan base en la opinión técnica y social del sector.
Para los inversores y actores económicos del Perú, esta actualización representa una señal de estabilidad y modernización en un sector estratégico. Aunque las expectativas iniciales sobre el crecimiento de la actividad offshore son pesimistas, el enfoque en la eficiencia y el control ambiental puede fomentar un entorno más seguro y predecible a largo plazo. En un contexto donde la economía peruana depende cada vez más de sectores extractivos, una normativa clara y actualizada puede impulsar confianza en inversiones, especialmente en zonas como la costa sur, donde la presencia de recursos hidrocarburíferos es significativa. Este paso no solo mejora la regulación, sino que también posiciona al país como un actor más coherente en la gestión de sus recursos naturales.
