Según CNBC Markets, las acciones de Microsoft y Meta registraron movimientos contradictorios durante la sesión de jueves, con el primero subiendo un 14% y el segundo cayendo un 9%. El desempeño se debe a diferencias en los resultados de sus informes trimestrales, donde Microsoft superó las proyecciones de ingresos en su cuarto trimestre fiscal, logrando un crecimiento del 43% en su negocio de nube Azure, una línea clave que excedió las expectativas del mercado. Además, el número de suscripciones pagas para Microsoft 365 Copilot aumentó a más de 30 millones, superando las 20 millones registradas en abril. Esta expansión refleja avances en las inversiones en inteligencia artificial, señalando que parte de su estrategia tecnológica comienza a generar retornos. La analista Tracy Woo de Forrester destacó que el crecimiento de ingresos y el avance en la adopción de Copilot indican que la inversión en centros de datos de 190 mil millones de dólares está comenzando a producir resultados.
Microsoft, por su parte, también registró su mejor día desde el 13 de marzo de 2020, cuando sus acciones subieron un 18,6%. A pesar de mantener su proyección de gastos de capital para 2026, el grupo indicó una posible ampliación de inversiones en 2027, un paso que se sitúa en un momento de incertidumbre generalizada sobre el costo de implementar inteligencia artificial en los sectores empresariales. Este enfoque, aunque moderado, transmite confianza en la sostenibilidad de sus operaciones a largo plazo.
En contraste, Meta no alcanzó las expectativas de ingresos en el segundo trimestre. La empresa anunció una guía de ingresos entre 61 y 64 mil millones de dólares, con un valor medio de 62,5 mil millones. Los analistas esperaban una cifra de 63,15 mil millones, según LSEG. Paralelamente, el flujo libre de efectivo de Meta cayó un 91% respecto al año anterior, llegando a 784 millones de dólares, lo cual indica una intensa inversión en tecnologías de AI. El precio de la acción de Meta se encuentra en una baja consecutiva récord, con una caída superior al 20% en 11 días, y se acerca a una sequía de pérdidas histórica.
Para inversores peruanos, estas dinámicas resaltan la importancia de evaluar no solo el crecimiento de ingresos, sino también la estrategia de inversión en tecnologías emergentes. Aunque el mercado peruano no tiene directamente exposición a estas empresas, los indicadores de crecimiento en tecnología y automatización pueden influir en sectores clave como el comercio electrónico, servicios logísticos y finanzas digitales. La experiencia de Microsoft y Meta muestra que el éxito de una empresa tecnológica no depende únicamente de sus ganancias, sino también de su capacidad para transformar inversiones a largo plazo en valor real. En un entorno de volatilidad, el análisis de la sostenibilidad de sus planes estratégicos se vuelve esencial para cualquier inversionista que esté considerando exposiciones al sector digital.
