Segun CNBC Markets, el gobierno de Estados Unidos suspendió a ocho empresas tecnológicas de gestionar visas para trabajadores extranjeros en el programa de green cards, una medida que generó críticas por su impacto en el mercado laboral. Durante una conferencia de prensa del 8 de octubre de 2026, el vicepresidente JD Vance destacó a Microsoft, afirmando que la empresa reemplazó a 6.000 empleados despididos en 2025 mediante contrataciones bajo el programa H-1B. Aunque el programa PERM, que otorga residencia permanente, fue suspendido, los H-1B siguen vigentes como permisos temporales, y sus datos reflejan el peso de estas empresas en la contratación de personal extranjero.
Los datos del portal de información del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE.UU. (USCIS) muestran que Amazon y Meta lideran el número de aprobaciones H-1B, con 19.178 y 6.294 respectivamente en el ejercicio fiscal 2025. Ambas no fueron incluidas en la lista de suspensiones. Microsoft se posiciona en el tercer lugar con 6.258 aprobaciones, cifra que aunque históricamente le había permitido superar a Amazon, actualmente se encuentra por debajo. Desde 2017, Amazon ha registrado un crecimiento sostenido en su participación, alcanzando tres veces más aprobaciones que Microsoft en el último periodo. Las empresas suspendidas, todas dentro de los 50 principales patrocinadores de H-1B, concentran su actividad en servicios informáticos y consultoría. Adobe, la más pequeña de este grupo, ocupa el puesto 45 en el ranking.
Este tipo de medidas refleja una postura política que busca proteger a los empleados nacionales, argumentando que los programas de visas favorecen a empresas que contratan desde el extranjero, generando una presión en el mercado laboral interno. Aunque el enfoque se centra en la tecnología, la investigación extendida al programa J-1, que involucra a nueve universidades de EE.UU., muestra que el tema no se limita a la industria. Los datos indican que las grandes corporaciones tecnológicas, incluyendo a Microsoft, han sido históricamente dependientes de estos programas, lo cual ha generado debates sobre la sostenibilidad de estas políticas.
Para los inversionistas y profesionales del sector peruano, este escenario ofrece una reflexión clave: las políticas migratorias en EE.UU. no solo afectan a empresas tecnológicas, sino que también influyen en la dinámica de empleo, la formación de talentos y las estrategias de expansión global. Aunque el contexto es internacional, el debate sobre la equidad laboral y el acceso al trabajo puede resonar en mercados como el nuestro, donde la integración de talentos extranjeros también es un tema de discusión. En Perú, donde el crecimiento económico depende en parte de la movilidad de mano de obra, este tipo de decisiones globales puede servir como punto de referencia para evaluar las políticas nacionales de inmigración y desarrollo laboral.
