Segun Gestión, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), a través de su Dirección de Servicios de Transporte Terrestre, extendió por cinco años, hasta 2031, el permiso de operación de Tren Urbano de Lima, empresa encargada de gestionar la Línea 1 del Metro de Lima y Callao. Esta es la tercera renovación desde que el sistema inició operaciones en 2011. La resolución administrativa se fundamentó en la verificación de que la operadora cumple con los estándares técnicos y administrativos establecidos por el Estado. Esta certificación no solo asegura la continuidad del servicio, sino que también activa un nuevo ciclo de inversiones con enfoque en mejorar la eficiencia y comodidad del viaje para los usuarios.
El plan de mejoras se estructura en dos fases y se basa en la aprobación de la viabilidad técnica del proyecto de ampliación de capacidad, lograda en febrero del año en curso. En la primera etapa, se busca reducir el tiempo entre trenes en horarios pico, pasando de 2,5 minutos a 2 minutos. En la segunda fase, este intervalo será reducido aún más, alcanzando los 1,5 minutos. Este avance se logrará mediante el implementación de un sistema de control de trenes basado en comunicaciones (CBTC), que permite una gestión más precisa y eficiente del tráfico ferroviario. Con este sistema, la capacidad de transporte se elevará a 48.000 pasajeros por hora por sentido, sin necesidad de ampliar la extensión de los 34 kilómetros actuales.
Además, la flota se expandirá a más de 90 trenes. Para ello, se adquirirán 53 unidades de alta capacidad y se modernizarán los trenes Alstom existentes. Estas mejoras se complementan con obras clave: el reforzamiento del viaducto elevado, la remodelación total de las 26 estaciones, la construcción de una nueva estación en 28 de Julio y la ampliación de cocheras y talleres en Villa El Salvador. Estas acciones buscan no solo aumentar la capacidad del sistema, sino también mejorar la experiencia de los usuarios en cada punto del recorrido.
Para los peruanos, este plan representa una respuesta directa a la creciente demanda de transporte público. En una ciudad donde el tráfico y la congestión son constantes, el Metro de Lima se convierte en un pilar clave para reducir tiempos de desplazamiento. Los avances en frecuencia y eficiencia podrían transformar el modo de desplazamiento diario, especialmente para quienes dependen del transporte urbano por razones laborales, escolares o de acceso a servicios. Aunque los costos y tiempos de ejecución siguen siendo variables, este enfoque técnico y estructurado ofrece una visión clara de cómo el sistema puede adaptarse a la realidad de movilidad de Lima.
