Según Gestión, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) extendió hasta 2031 el contrato de operación de Tren Urbano de Lima, responsable de la Línea 1 del Metro que conecta Villa El Salvador con San Juan de Lurigancho. La decisión se enmarca en la necesidad de asegurar la continuidad del servicio y avanzar en una estrategia de inversión estructural. Este nuevo ciclo contempla un plan financiero de 3.887 millones de dólares, orientado a potenciar la capacidad de transporte, reestructurar la infraestructura ferroviaria y ampliar la experiencia de los usuarios en sus desplazamientos.
El proyecto incluye la adquisición de más de 90 trenes, la remodelación completa de las 26 estaciones existentes, y la construcción de una estación de intercambio en 28 de Julio, que permitirá la conexión entre la Línea 1 y las líneas 2 del Metro de Lima y la ciudad de Callao. Además, se realizarán ampliaciones en las instalaciones de Villa El Salvador y Bayóvar, destinadas a aumentar la capacidad logística de mantenimiento. Un sistema de control de trenes será implementado para reducir progresivamente el intervalo entre servicios, hasta alcanzar los 1,5 minutos.
Este avance, según el MTC, permitirá que la Línea 1 atienda hasta 1,2 millones de pasajeros diarios, con una capacidad operativa de 48 mil usuarios por hora en cada sentido. La mejora en la frecuencia y la estabilidad del servicio busca reducir tiempos de espera, potenciar la comodidad y la seguridad de los viajes. La autoridad subrayó que el sistema finalmente será capaz de ofrecer un transporte más eficiente, equilibrado y accesible para los habitantes de Lima y Callao.
Para los habitantes del Perú, especialmente en zonas urbanas como Lima, este desarrollo representa un avance significativo en la infraestructura de transporte público. Muchos ciudadanos enfrentan congestión y largas esperas en los sistemas existentes, y este plan de modernización podría transformar el modo de desplazarse en el corazón de la capital. Aunque los costos son elevados, la inversión en transporte público no solo mejora la movilidad, sino que también contribuye a la reducción de emisiones, el desarrollo sostenible y el fortalecimiento de la conectividad entre áreas clave. En un contexto donde el crecimiento urbano acelera, iniciativas como esta son esenciales para mantener la eficiencia del sistema de transporte y garantizar que los servicios públicos se alineen con las necesidades reales de la población.
