Según Bloomberg Línea, las bolsas norteamericanas registraron un impulso significativo este jueves, con el S&P 500 logrando su mayor avance en un mes desde principios de agosto. El índice cerró con una subida del 1,06%, mientras el Nasdaq incrementó un 1,40% y el Dow Jones Industrial sumó un 1,18%. Ocho de los once sectores incluidos en el S&P 500 cerraron en alza, lo que refleja una mejora en el panorama de la actividad empresarial. Esta volatilidad positiva se vinculó directamente a declaraciones del gobernador de la Reserva Federal, Christopher Waller, quien redujo las expectativas de una subida de tasas en septiembre. Las probabilidades de que la Fed eleve su tasa de interés en 25 puntos básicos cayeron hasta un 50%, desde un 70% a principios de la semana.
Los bonos del Tesoro, especialmente los de corto plazo, mostraron ganancias destacadas, mientras el dólar alcanzó su nivel más bajo desde mayo. Waller enfatizó que su decisión en la reunión del 15 y 16 de septiembre dependerá en gran medida de los datos de inflación de agosto, que se revelarán la próxima semana. En su discurso, expresó confianza en que las presiones inflacionarias han mostrado una tendencia favorable, señalando que si la inflación continúa avanzando hacia la meta del 2%, podría mantenerse la tasa actual de política monetaria. No obstante, advirtió que si los datos se presentan elevados, podría haber una medida de ajuste.
Krishna Guha, analista de Evercore, destacó que Waller reafirmó la importancia de los datos reales en la toma de decisiones. En su opinión, la probabilidad de que la Fed mantenga las tasas en septiembre supera la de un aumento. La atención de los mercados se dirige ahora al informe oficial de empleo que se publicará el viernes. Los expertos proyectan que Estados Unidos haya creado 55.000 puestos de trabajo en agosto, tras una caída inesperada en julio, y que la tasa de desempleo se mantenga en 4,1%. Las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo, reveladas este jueves, coincidieron en general con las proyecciones.
Para inversores peruanos, este escenario ofrece una señal de estabilidad en los mercados norteamericanos, especialmente en un contexto de inflación moderada y empleo estable. Aunque los cambios en Estados Unidos no se traducen directamente en movimientos del mercado peruano, pueden influir en la percepción global de riesgo y retorno. La tranquilidad en el entorno de tasas puede fomentar un entorno más atractivo para inversiones extranjeras, lo que podría afectar indirectamente a los mercados emergentes, incluyendo el Perú. Es crucial mantener una mirada clara y estructurada, ya que las decisiones de política monetaria en EE.UU. siguen siendo un indicador clave de la dinámica global.
