Segun Bloomberg Línea, el mercado norteamericano inició la semana con avances en acciones, impulsado por el informe laboral de abril que reveló una expansión del empleo más robusta de lo esperado. Estados Unidos registró 115.000 nuevas ocupaciones en abril, superando la proyección de 65.000 empleos que habían sido estimados por economistas consultados por el medio. La tasa de desempleo se mantuvo en 4,3%, indicando una estabilidad en el mercado laboral tras un período de inactividad en el año anterior. El crecimiento se distribuyó principalmente en sectores como salud, transporte, almacenamiento y comercio minorista, mientras que manufactura y actividades de información continuaron registrando pérdidas de puestos.
El avance del mercado se tradujo en un alza del 0,49% del S&P 500, que se acercaba a cerrar su sexta semana consecutiva en positivo —la mayor secuencia de ganancias desde octubre de 2024. El Nasdaq también avanzó 0,55%, alimentado por la demanda de tecnologías y empresas de gran capitalización. El Dow Jones subió 0,45%, aunque el panorama general se mantuvo equilibrado entre la confianza en la fortaleza económica y los riesgos derivados del escenario geopolítico, especialmente en el Medio Oriente. La incertidumbre sobre la tensión entre Estados Unidos e Irán, junto con fluctuaciones del precio del petróleo, generó una atmósfera de volatilidad, pero no logró detener el impulso bursátil.
Analistas como Chris Zaccarelli, de Northlight Asset Management, destacaron que la economía está en condiciones más sólidas de lo que anticipaban los modelos más pesimistas. A pesar de las presiones inflacionarias y de tasas de interés elevadas, el crecimiento de utilidades empresariales se mantiene estable, lo que permite que los precios de las acciones se mantengan en niveles positivos. Lindsay Rosner, de Goldman Sachs Asset Management, indicó que el informe laboral no incrementa las probabilidades de que la Reserva Federal reduzca sus tasas, lo que refuerza la expectativa de que las políticas monetarias se mantendrán inmutables por tiempo indefinido.
Para los inversores peruanos, este escenario ofrece una señal clave: el mercado estadounidense, aunque sensible a riesgos externos, está basado en datos reales de empleo y crecimiento económico. Esto puede influir en la percepción de la estabilidad de activos globales, especialmente en contextos donde el mercado interno enfrenta presiones de inflación o movilidad laboral. Aunque no hay directa correlación entre el mercado norteamericano y el peruano, los movimientos de capitales y las expectativas de políticas monetarias pueden afectar los flujos de inversión extranjera. Por ello, el análisis de indicadores económicos internacionales puede servir como referencia para evaluar el entorno de inversiones en el Perú, especialmente en sectores que dependen de la confianza global.
