Según Bloomberg Línea, las bolsas de Estados Unidos cerraron el viernes en máximos históricos, impulsadas por señales robustas del mercado laboral y una reactivación notable en el sector de semiconductores. El S&P 500 registró un alza del 0,84%, consolidando su sexta semana consecutiva de ganancias, la mejor racha desde principios de 2024. El Nasdaq Composite avanzó un 1,71%, mientras el Dow Jones Industrial subió 0,02%. El impulso fue liderado por empresas especializadas en inteligencia artificial y tecnología de chips, con un índice de semiconductores que cerró la semana con un alza del 11%. Intel (INTC) destacó tras una publicación de The Wall Street Journal que reveló un acuerdo preliminar con Apple (AAPL) para producir chips. Además, Broadcom (AVGO) registró crecimiento tras informarse que Apollo Global Management (APO) y Blackstone (BX) evalúan un financiamiento de 35.000 millones de dólares relacionado con la empresa.
El impulso en el mercado también se vinculó a un informe laboral más favorable que lo esperado. Las nóminas no agrícolas en abril crecieron por segundo mes consecutivo, una señal que no se observaba desde hace casi un año. La tasa de desempleo, en cambio, se mantuvo constante, reforzando la idea de que la economía estadounidense aún mantiene capacidad de crecimiento. Este dato contrasta con una caída en la confianza del consumidor, que alcanzó un mínimo histórico, lo que sugiere una brecha entre la actividad laboral y el comportamiento de los hogares. Expertos como Chris Zaccarelli, de Northlight Asset Management, indicaron que la economía está en condiciones más sólidas de lo que anticipan los analistas más conservadores. A pesar del aumento del precio del petróleo, la inflación persistente y las tasas de interés elevadas, el mercado laboral sigue generando empleo, lo que alimenta la expectativa de estabilidad en las utilidades corporativas.
Para los inversores peruanos, este escenario ofrece una mirada crítica sobre la relación entre condiciones económicas globales y las decisiones de inversión. Aunque el crecimiento de Estados Unidos se mantiene robusto, los riesgos geopolíticos, como la tensión entre EE.UU. e Irán, siguen afectando el clima de la energía y la inflación. Estos factores podrían influir en el comportamiento de activos internacionales, incluyendo monedas latinoamericanas. Aunque el mercado norteamericano muestra fuerza, los inversores peruanos deben mantener precaución, especialmente en activos que dependen de volatilidades externas. El entorno actual sugiere que el crecimiento de las utilidades corporativas no es garantizado, y que las condiciones internacionales podrían alterar la dinámica de los mercados emergentes. Por tanto, una evaluación cuidadosa de los riesgos y oportunidades globales es clave para tomar decisiones financieras informadas en el contexto peruano.
